2.5. Evolución DESI País Vasco 2017-2019

En este apartado se analiza en detalle la progresión temporal del DESI y sus componentes en los tres últimos años. Para poder comparar cada uno de los indicadores se ha realizado un trabajo de homogeneización, tanto de la metodología aplicada como de las fuentes empleadas. En este sentido, tal y como se apuntaba en el informe del DESI 2018, los cambios metodológicos incorporados cada año suponen un recálculo del DESI de años anteriores, por lo que los valores finales del DESI 2017 y DESI 2018 presentados en la siguiente tabla no coinciden con los obtenidos el año pasado.

A continuación se presentan los resultados del DESI de los años 2017, 2018 y 2019 tanto a nivel de valores como de posiciones y sus respectivas variaciones.

Tabla 11. Análisis comparado DESI (2017-2019).
Tabla 11 Análisis comparado DESI (2017-2019)
Fuente: Elaboración propia
Notas: * ** *** ****

El análisis de la evolución temporal del DESI cuenta con una comparación de los últimos tres años. Como se indicaba anteriormente, los cambios metodológicos del DESI conllevan una actualización del índice de años anteriores de manera que esta comparación temporal sea posible. Se establecen así dos períodos: 2017-2018 y 2018-2019, para los cuales se calcula el porcentaje de evolución de los valores de indicadores, sub-dimensiones, dimensiones e indicador final, así como sus variaciones de posición.

La evolución del índice DESI presenta un signo creciente a lo largo de los tres años, con una velocidad de avance superior en el tercer año con relación al anterior, pasando de 58,45% en 2017 a 60,35% en 2018 y finalmente a 63,61% en 2019. Sin embargo, ello no ha sido suficiente para mejorar posiciones, por lo que mantiene, de manera continuada, el quinto puesto.

En una comparativa entre dimensiones se constata que, del total de cinco, cuatro de ellas crecen. De esas cuatro, únicamente la dimensión de integración de tecnología digital lo hace en un porcentaje inferior en el último período, por lo que no mejora posición. El resto tiene un crecimiento mayor en 2019 que en 2018, lo que les permite estar dos puestos por delante con respecto al año anterior. La excepción a esta tendencia se encuentra en la dimensión de capital humano, que presenta decrecimientos y pérdida de posición en ambos períodos, aunque el decrecimiento es menor en el segundo. A este respecto resulta pertinente señalar que no se dispone de datos actualizados entre los años 2018 y 2019 para los indicadores de la sub-dimensión de competencias de usuario de Internet así como para los indicadores de especialistas en TIC de la sub-dimensión de competencias avanzadas y desarrollo, por lo que no ha sido posible analizar la evolución real de estas sub-dimensiones.

De todas las dimensiones del DESI de la CAPV, conectividad es la que más crece en el año 2019 y lo hace en un porcentaje superior al del 2018 (8,45% frente a 4,60%). Cabe señalar la subida de puestos del conjunto de la dimensión hasta alcanzar el primer lugar, dos puestos de avance con respecto a los años anteriores. Las sub-dimensiones también presentan crecimientos aunque no en todos los casos son mayores en 2019 que en el año anterior. Las posiciones, por su parte, ofrecen resultados más dispares: mientras que en banda ancha fija y móvil se mejoran una y dos posiciones respectivamente, en banda ancha rápida y ultra-rápida se empeora un puesto en cada una. En el caso del índice de precios no se dan cambios. En cuanto a los indicadores, de los diez que existen en conectividad, todos con crecimientos positivos, solo logran mejorar posiciones la implantación de banda ancha fija y rápida y la cobertura de banda ancha móvil. Por otro lado, conviene señalar que existen dos indicadores con una pérdida sucesiva de posiciones: implantación de banda ancha móvil y ultra-rápida.

La dimensión de capital humano es la única que arroja decrecimientos en los dos períodos, aunque este se reduce entre 2018 y 2019 (-0,17% y -0,62%). En cada período la CAPV ha retrocedido un puesto. Como mencionado anteriormente, ha de tenerse en cuenta que para la mayoría de indicadores de esta dimensión no existen datos actualizados para 2019, lo que limita el análisis de su evolución. Por otra parte, la sub-dimensión relativa a las competencias en TIC disminuye durante los dos períodos y, en este caso, más en el segundo. Este descenso se debe a la disminución del número de graduados en TIC aunque el amplio margen permite conservar la primera posición. Para los especialistas en TIC no se dispone de datos actualizados en 2019, pero entre 2018 y 2018 crecen, mejorando una posición en el caso del conjunto de especialistas y perdiendo otra en lo que respecta a las mujeres especialistas.

El uso de servicios de Internet evoluciona positivamente a lo largo del período. La dimensión en su conjunto aumenta más en el año 2019 que en el 2018 (6,12% y 2,43%) y sube dos posiciones. A nivel de sub-dimensiones, a pesar de que todas ellas crecen, solo en el uso general de Internet mejora dos posiciones. En actividades y transacciones “online” baja un puesto o se mantiene igual. En el período anterior, por el contrario, no se mejora ninguna posición entre las sub-dimensiones. A nivel de indicadores, del total de trece, ocho aumentan, pero solo suben posiciones los usuarios de Internet (que no varían el año anterior) y los indicadores de noticias (que el año anterior retrocede seis puestos) y vídeo bajo demanda (para este indicador no existe un dato actualizado para 2018).

En el ámbito de las empresas, de nuevo se obtienen resultados de crecimiento para el período aunque, a diferencia de las otras dimensiones, este es inferior en 2019 (5,74% frente a 10,35%) y no se produce ningún cambio de posición. Lo mismo sucede con la sub-dimensión de digitalización empresarial, donde la CAPV mantiene el primer puesto. Únicamente se produce un crecimiento negativo en el indicador de intercambio de información electrónica, aunque, al igual que para la sub-dimensión, la CAPV permanece en el primer puesto. Destaca también la nueva primera posición en redes sociales, a pesar de un crecimiento inferior al del período anterior. En la relativa al comercio electrónico el mayor crecimiento se traduce en el adelanto de una posición a pesar de que un indicador, el de Pymes que realizan comercio electrónico, pierde otra y lo hace por segundo año consecutivo. Los referentes al volumen de negocio y a las ventas transfronterizas crecen con mejoras de posiciones.

La dimensión de servicios públicos digitales es la segunda en cuanto a su crecimiento (7,31% y 0,44%), por detrás de conectividad. Es un crecimiento muy superior al del período anterior, que le permite recuperar las dos posiciones que perdió entonces. En las sub-dimensiones el comportamiento es dispar entre ellas: en el caso del gobierno electrónico se produce un crecimiento considerable y sube dos posiciones, sin embargo en la parte de salud electrónica decrece en el segundo período aunque conserva la segunda posición. Cuatro del total de ocho indicadores crecen pero es conveniente precisar que, para los indicadores nuevos (intercambio de datos médicos y receta electrónica) no es posible obtener datos de años pasados, por lo que se toman los últimos datos obtenidos. Los servicios de salud electrónica decrecen pero se mantiene la sexta posición. Pierden puestos los servicios públicos digitales para empresas y los datos abiertos, siendo en este último caso la segunda bajada de posiciones consecutiva a pesar del crecimiento continuado del indicador.

En el siguiente Gráfico 8 se presentan las sub-dimensiones con sus respectivos crecimientos o decrecimientos en el período entre 2017 y 2019.

Gráfico 8.

Desde la perspectiva del período en su conjunto se observa que las sub-dimensiones que más crecen pertenecen a la dimensión de conectividad (banda ancha móvil (19,36%) y rápida (19,23%)) y a la de integración de tecnología digital en las empresas (comercio electrónico (17,53%) y digitalización empresarial (16,50%)). Por otro lado, del total de catorce sub-dimensiones, tres decrecen (salud electrónica (-0,34%), competencias avanzadas y desarrollo (-0,48%) y competencias de usuario de Internet (-1,17%)).

En el Gráfico 9 que se muestra a continuación, para el caso de los indicadores, se constata que en el período comprendido entre 2017 y 2019, de los cuarenta y tres indicadores, ocho disminuyen. Los que más caen han sido las votaciones o consultas “online” (-14,47%), las redes sociales (-8,45%) y la música, vídeos y juegos (-8,32%), todos ellos pertenecientes a la dimensión relativa al uso de Internet en los hogares. En el otro extremo también se encuentran indicadores de esta dimensión como el vídeo bajo demanda (49,03%), las videollamadas (35,02%) o las redes sociales profesionales (32,48%). El indicador que más crece en el período es el de implantación de banda ancha rápida (53,01%). No hay ningún indicador de la dimensión de conectividad ni de la referente a la integración de tecnología que decrezca.

Gráfico 9.

El siguiente gráfico permite comparar las sub-dimensiones a través de su posición en el año 2019 y de la evolución de esta en el período. En el eje horizontal se representa la subida, bajada o mantenimiento de posiciones y en el vertical, la posición actual.

Gráfico 10. Evolución posicional de sub-dimensiones (2017-2019)
Gráfico 10. Evolución posicional de sub-dimensiones (2017-2019)
Fuente: Elaboración propia

Es posible establecer cuatro grupos diferentes; en primer lugar, se encuentran las sub-dimensiones del cuadrante superior derecho. Algunas cuentan con posiciones altas o relativamente altas y además suben puestos, como sucede en banda ancha fija y rápida. En otros casos, mantienen esos puestos de cabeza, como la digitalización empresarial o la salud electrónica. En segundo lugar, también en la parte superior, pero a la izquierda del gráfico, están las sub-dimensiones que retroceden en el período aunque conservan posiciones correctas (competencias avanzadas y desarrollo, banda ancha móvil, ultra-rápida y gobierno electrónico). En esta parte izquierda del gráfico, pero más abajo, hay dos sub-dimensiones con posiciones rezagadas y que además caen en el “ranking” (competencias de usuario de Internet, que pierde seis puestos, y actividades “online”, que pierde uno). Por último, abajo y en el centro se encuentran las sub-dimensiones con las posiciones más atrasadas y todas ellas son constantes a lo largo del período (índice de precio de banda ancha, transacciones y comercio electrónico). No se observan sub-dimensiones con posiciones rezagadas que mejoren.

A continuación se muestra el Gráfico 11, equivalente para los indicadores.

Gráfico 11. Evolución posicional de indicadores (2017-2019)
Gráfico 11. Evolución posicional de indicadores (2017-2019)
Fuente: Elaboración propia

La división en cuanto a grupos sería análoga a la de las sub-dimensiones; por un lado, aquellos indicadores con posiciones destacadas que, además, recortan posiciones (medios sociales o implantación de banda ancha rápida, entre otros) y por otro, aquellos que, aun conservando posiciones correctas, retroceden (cobertura de banda ancha ultra-rápida, uso empresarial de tecnologías en la nube…). Entre los indicadores con posiciones menos favorables, de nuevo existen aquellos que las mejoran (banca y ventas “online”, volumen de negocio del comercio electrónico…) así como los que pierden puestos (noticias, redes sociales…). El indicador que más posiciones gana en el período es el de servicios públicos digitales para empresas (cinco) y el que más pierde, datos abiertos (once).

El siguiente Gráfico 12 combina la evolución del valor y de la posición de las sub-dimensiones. En el eje horizontal se representa la variación de las sub-dimensiones y en el vertical la mejora o el empeoramiento de puestos. La línea punteada horizontal indica la variación media del valor de las sub-dimensiones (9,02%) y la vertical, la variación media de su posición (-0,6).

Gráfico 12. Comparativa evolución sub-dimensiones y posiciones (2017-2019).
Gráfico 12. Comparativa evolución sub-dimensiones y posiciones (2017-2019)
Fuente: Elaboración propia

Al comparar la evolución de las sub-dimensiones en términos de valor y de posición destaca el hecho de que no existe una relación entre crecimiento y mejora de posiciones. Así, se da el caso de sub-dimensiones que crecen entre 2017 y 2019 y sin embargo se estancan en sus posiciones (comercio electrónico, digitalización empresarial, índice de precio de banda ancha o transacciones). Sucede incluso que un crecimiento se acompañe de pérdida de posiciones (banda ancha móvil o ultra-rápida, gobierno electrónico o actividades “online”). En cuanto a los decrecimientos, si bien en ningún caso implican aumento de posiciones, no necesariamente provocan un empeoramiento de puestos; sí sucede en competencias de usuario de Internet, que retrocede seis posiciones con un decrecimiento de algo más del 1%, y en competencias avanzadas y desarrollo, que pierde dos puestos, pero en salud electrónica no se producen retrocesos posicionales a pesar de decrecer. Todas las sub-dimensiones que ganan posiciones a la vez que crecen, lo hacen por encima del crecimiento medio del conjunto de sub-dimensiones.

A continuación se representa, en el Gráfico 13, la misma comparativa a nivel de indicadores.

Gráfico 13. Comparativa evolución indicadores y posiciones (2017-2019).
Gráfico 13. Comparativa evolución indicadores y posiciones (2017-2019)
Fuente: Elaboración propia

El análisis para los indicadores es equivalente. Entre aquellos que no varían de posición (30%, situados sobre el eje horizontal), los hay crecientes pero también decrecientes. Por otro lado, el 74% de los indicadores tiene un crecimiento positivo, y de ellos el 47% logra subir posiciones (cuadrante superior derecho) mientras que el 31% cae puestos (cuadrante inferior derecho). En último lugar, un 12% de los indicadores decrece a la vez que pierde posiciones (cuadrante inferior izquierdo).

Algunos ejemplos de estos comportamientos; el mayor crecimiento se da en el indicador de implantación de banda ancha (53,01%) y gana cuatro puestos, mientras que la mejora de posiciones más importante es para los servicios públicos digitales para empresas (cinco puestos), con un crecimiento del 7,02%. Por otro lado, el indicador que más decrece es el de votaciones o consultas “online” (-14,47%) y pierde cinco puestos, mientras que el que más posiciones retrocede es el indicador de datos abiertos (once), a pesar de tener un crecimiento del 13,47%.

Con relación a las variaciones medias, el 23% de los indicadores crece por encima del valor medio del conjunto de ellos (9,11%). La variación media en cuanto a las posiciones es el -0,2 por lo que todos los indicadores que pierden posiciones se sitúan por debajo de ella.

  1. Los indicadores de la sub-dimensión 2.a no varían entre 2018 y 2019 debido a la falta de datos publicados actualizados.

  2. Tecnologías de la información y la comunicación

  3. No se dispone de datos actualizados para 2019.

  4. No se dispone de dato actualizado para 2018.

  5. Datos para 2017 y 2018 estimados en función de la actualización de datos del resto de países.

  6. Al tratarse de indicadores nuevos, no ha sido posible obtener datos para 2017 y 2018, por lo que se toman los datos de 2019.

  7.  

  8. En los análisis de evolución de indicadores no se tiene en cuenta al nuevo indicador “Preparación para red 5G” (1.b.3).

  9. El indicador “No han utilizado nunca Internet” va en sentido inverso, por lo que un decrecimiento implica una evolución del indicador en sentido positivo.