2.4. Análisis de resultados

El DESI 2019 permite a la CAPV obtener un quinto puesto dentro del conjunto de países de la UE-28, con un amplio margen respecto a la media.

La CAPV destaca con su puesto de líder en conectividad. Esta posición está sustentada por unos resultados muy positivos en cobertura de banda ancha móvil y en implantación de banda ancha fija y rápida. Todos los indicadores se encuentran por encima de la media de la UE-28 salvo el relativo al precio de banda ancha.

En capital humano, la CAPV ocupa una notable octava posición pero que se traduce en resultados dispares en cuanto al tipo de competencias analizadas. Así, en el ámbito de las competencias que van más allá de las del usuario de Internet, la CAPV muestra unos niveles intermedios, mientras que en el ámbito de las competencias en TIC se aprecia una notable ventaja. Ahora bien, en este último punto es conveniente distinguir entre el marco educacional y el laboral; la CAPV destaca como líder únicamente en el caso de los graduados en TIC.

En el uso de servicios de Internet en el hogar es donde la CAPV obtiene el resultado más bajo (decimoctavo), lo que representa una posición por debajo de la media de la UE-28. De manera genérica, el uso de Internet en los hogares, medido tanto a partir de quienes son usuarios habituales como de quienes no han utilizado nunca Internet, es correcto. Sin embargo, en la mayoría de actividades y transacciones “online” contempladas, el uso de Internet por parte de los hogares vascos es inferior al de la media de la UE-28.

En el ámbito de la empresa, la CAPV se posiciona como líder en digitalización empresarial, en una dimensión en la que ocupa la sexta posición. No obstante, en el caso de las Pymes, esa incorporación de tecnología no se traslada a sus actividades de venta electrónica por Internet (a nivel nacional e internacional), lo que refleja una baja proporción de ingresos por comercio electrónico.

La dimensión de servicios públicos digitales sitúa a la CAPV en la quinta posición, liderando aspectos de la salud como el intercambio de datos médicos o la receta electrónica. La oferta de servicios por parte del gobierno electrónico, tanto para los ciudadanos como para las empresas, es elevada. La única salvedad se encuentra en los datos abiertos disponibles por parte de la Administración, que muestran posibilidades de mejora.