3. Evolución DESI País Vasco 2017-2018

Antes de presentar la evolución comparativa entre los años 2017 y 2018 resulta primordial señalar que el cambio de metodología en el cálculo del indicador DESI para el año 2018, a fin de permitir su comparabilidad, requiere de la actualización del mismo para el año anterior. Con la incorporación, sustitución y actualización de los nuevos indicadores DESI 2018 se requiere recalcular dimensiones, sub-dimensiones y el indicador sintético DESI 2017.

A continuación se presenta una tabla que compara los resultados del DESI de los años 2017 y 2018, tanto a nivel de valores como de posiciones.

Tabla 11. Análisis comparado (2017-2018).
Tabla 11 Análisis comparado (2017-2018)
Fuente: Elaboración propia

En el período 2017-2018, el indicador DESI del País Vasco ha mejorado en casi 5 puntos con respecto al 2017, creciendo del 60,09% al 62,99%, pasando de ocupar la sexta posición a alcanzar el quinto lugar. Así mismo, analizando la diferencia con los países de cabeza, se aprecia una convergencia con el grupo de cuatro países líderes en tanto en cuanto el gap se reduce en un 2,26% (pasando de un 14,24% en 2017 a un 11,98% en 2018).

En todas las dimensiones se constata un mejor desempeño con respecto al año anterior. Es en integración de tecnología digital en las empresas donde se ha producido una evolución más positiva, con un 13,1%, seguido de capital humano, conectividad y uso de servicios digitales, que crecen un 4,5%, un 4,3% y un 2,5% respectivamente. El incremento en el uso servicios públicos digitales ha aumentado algo más de un 0,5%.

En cambio, se observa que estas mejoras apenas han permitido escalar posiciones en relación al resto de países. Así, la mejora relativa tanto en conectividad como en capital humano permite mantener la posición. En cambio, una mejora simple en uso de servicios conduce a retroceder 3 posiciones, y otro tanto sucede al contraerse la digitalización de los servicios públicos. Por último, una mejora sustancial del 13,1% en integración de tecnología ha permitido ganar una posición en el conjunto europeo.

Estos datos ponen de relieve el dinamismo de cada país en la digitalización de la economía y sociedad en Europa, así como que se trata de un proceso cambiante, ágil y que en el análisis evolutivo comparado requiere mantener los esfuerzos ya de por sí intensos.

En especialistas TIC, el mercado laboral señala una notable mejoría que comporta un incremento relativo en comparación con el resto de países europeos. En cambio se observa un retroceso en las capacidades digitales básicas de los ciudadanos.

En el uso de servicios basados en Internet, los resultados señalan una evolución negativa, producto de un comportamiento equivalente en casi todos los indicadores, a excepción del consumo de vídeos bajo demanda. Ha de tenerse en cuenta que en las tres sub-dimensiones se partían de resultados no favorables en 2017, y apenas se ha mejorado en alguno de ellos.

En las empresas, la transformación digital en relación a la adopción de tecnología avanza a buen ritmo, con mejoras en casi todos los indicadores, lo que permite avanzar posiciones ya de por sí positivas en 2018. En cambio, el comercio electrónico sigue teniendo importantes limitaciones de implantación y efecto en la operativa empresarial.

En las Administraciones Públicas vascas se han producido mejoras graduales o mínimas en la prestación de servicios, de especial mención en los orientados hacia las empresas. A pesar de ello, se ha observado un descenso en el empleo de servicios digitales públicos por los ciudadanos.

A nivel de sub-dimensiones, es en comunicación donde se produce el mayor incremento (42,7%), sobre todo gracias al aumento en el uso de video-llamadas (23%). Otras sub-dimensiones con buenos desempeños son las de digitalización empresarial, habilidades avanzadas y banda ancha rápida, con crecimientos del 15%, del 14% y del 12% respectivamente. La mejora en la digitalización empresarial viene promovida por la mejora en prácticamente todos sus indicadores, entre los que toma especial relevancia la radiofrecuencia (RFID), que crece un 50%. Por su parte el buen resultado de la sub-dimensión de habilidades avanzadas contrasta con el de la otra sub-dimensión relativa al capital humano, como es la de habilidades básicas, ya que en su caso cae un 3%.

Gráfico 8. Evolución de sub-dimensiones (2017-2018) (%)
Gráfico 8. Evolución de sub-dimensiones (2017-2018) (%)
Fuente: Elaboración propia

Del total de 14 sub-dimensiones, el País Vasco ha conseguido incrementos en 11 y sin embargo sólo ha mejorado posiciones en 4 de ellas. De manera inversa, ha retrocedido posiciones en 6 sub-dimensiones mientras que sólo han empeorado los resultados absolutos de 2 de ellas. Esto pone de relieve que, a nivel de sub-dimensión, para mejorar posiciones relativas, son necesarios incrementos sustanciales.

Tal y como se ha descrito para las sub-dimensiones, los resultados de los indicadores tienen una lectura diferente si se contemplan a nivel de valores absolutos o posiciones relativas; 27 de los 34 indicadores han obtenido mejores resultados con respecto a 2017, mientras que 6 se han contraído. No obstante, desde el punto de vista del lugar que ocupa el País Vasco, en 10 de ellos ha mejorado y en otros 12 ha sido constante, mientras que en 12 ha perdido posiciones.

Gráfico 9. Evolución de indicadores (2017-2018) (%)
Gráfico 9. Evolución de indicadores (2017-2018) (%)
Fuente: Elaboración propia

En cuanto a los indicadores, tal como se observa en el Gráfico 9, los mayores incrementos han sido en el vídeo bajo demanda (51,80%), el uso de tecnologías RFID (50,17%) y de la factura electrónica (32,36%) en las empresas, en la implantación banda ancha rápida (31,32%), en el empleo de video-llamadas (22,89%) y de medios sociales en el hogar (16,34%), así como en el aumento de los especialistas TIC en el mercado (15,09%) y de los graduados STEM (13,40%). Por el contrario, los mayores retrocesos se han producido en la disponibilidad de los ciudadanos de al menos habilidades digitales básicas (-6,03%), en el intercambio electrónico de información en las empresas (-6,06%), en la proporción de usuarios que emplean servicios digitales del gobierno electrónico (-13,98%) y en el descenso en la descarga de música, vídeos y juegos (-17,65%).

A continuación, en el Gráfico 10 se muestra el análisis comparado de las posiciones que cada sub-dimensión ocupa en 2018 y la evolución desde el año 2017. Se distinguen tres grupos de sub-dimensiones atendiendo a su comportamiento. El primero engloba a aquellas que, manteniendo una destacada posición, han experimentado avances relativos en dicha posición. En este grupo estarían la digitalización empresarial, la banda ancha rápida, las habilidades avanzadas y desarrollo, la banda ancha fija y potencialmente la salud electrónica.

En un segundo grupo estarían la banda ancha ultra-rápida, la banda ancha móvil, las habilidades básicas y uso, el uso de contenidos digitales y el gobierno electrónico. Estas sub-dimensiones han retrocedido posiciones, aunque en 2018 continúan estando en el tercio superior en comparación con el resto de países de la UE-28.

En un tercer grupo aparecen otras sub-dimensiones que, ocupando unas posiciones rezagadas en la comparativa europea, en algún caso han retrocedido (e-commerce) o se mantienen (uso de transacciones económicas, el precio de acceso a banda ancha o el uso de servicios digitales para comunicación).

Gráfico 10. Evolución posicional de sub-dimensiones (2017-2018)
Gráfico 10. Evolución posicional de sub-dimensiones (2017-2018)
Fuente: Elaboración propia

Realizando un análisis de evolución posicional para los indicadores, se distinguen cuatro grupos equivalentes; el primero aglutina a los indicadores en los que Euskadi alcanza una posición destacada y que han mantenido o mejorado su posición respecto al año 2017. En un segundo grupo estarían aquellos indicadores que están en el segundo cuatro superior, habiéndose mantenido o con ligeros retrocesos. Próximo a éstos, se sitúa un tercer grupo de indicadores de valor por debajo de la mitad o con notables retrocesos. El cuarto grupo de indicadores presentan niveles bajos en 2018. En este colectivo hay indicadores con retrocesos posicionales (solo en el caso de música, vídeos y juegos), y con mantenimiento o mejora en algún otro caso (especialistas TIC).

Gráfico 11. Evolución posicional de indicadores (2017-2018)
Gráfico 11. Evolución posicional de indicadores (2017-2018)
Fuente: Elaboración propia
  1. Entre los indicadores que no existían en 2017, hay dos casos en los que no ha podido obtenerse el dato de 2017: el indicador 5.a.4, se ha estimado a partir del dato de España de 2017. El indicador 5.b.1 se ha mantenido igual por falta de información.

    Para más información, ver 5. Nota metodológica y 6. Anexo - Indicadores y definiciones

  2. Nota de la tabla: el indicador 5.b.1 para 2017, que no estaba incluido en el DESI 2017, no ha podido ser estimado para ese año. Por lo tanto se le ha asignado el mismo valor que en 2018.

    El indicador 5.a.4, que tampoco existía en el DESI 2017 pero para el que existen datos de los demás países, ha sido estimado a partir del dato de España.

    Lo mismo sucede con el indicador 1.d.2. El indicador 1.d.1 se ha obtenido directamente del Ministerio de Economía y Empresa, como el resto de indicadores de cobertura.