4. Conclusiones

El País Vasco alcanza una destacada quinta posición de digitalización en su economía y sociedad, sustentada en la mejora de resultados, especialmente, en integración de tecnología en las empresas, capital humano y conectividad. Dinamarca, Finlandia, Holanda y Suecia (2017) y Dinamarca, Suecia, Finlandia y Holanda (2018) se mantienen configurando el paquete de países líderes. Se han producido progresos en todas las dimensiones, con distinta intensidad, lo que ha permitido mejorar una posición en relación a los datos de 2017. Estos incrementos parciales en determinados indicadores no permiten asegurar mejorar en la posición relativa del País Vasco en relación al conjunto de países de la UE-28, tal como sucede en el uso de servicios digitales sobre Internet o los servicios públicos digitales.

Se puede afirmar que Euskadi cuenta con unas destacadas capacidades de conectividad, tanto en banda ancha fija y móvil, como en banda ancha rápida y ultra-rápida. La estructura del mercado de conectividad ha permitido mejorar reduciendo los precios de acceso; aun así continúa en posiciones que requieren mejora. Aun con todo ello, dados los altos niveles en los indicadores de conectividad, las mejoras en la franja superior resultan cada vez más complejas y difíciles.

La mejora de resultados de capital humano no permite ganar posiciones relativas con el resto de la UE-28. Se ha producido un retroceso en habilidades básicas de los ciudadanos unido a una mejora en las capacidades avanzadas. El incremento de especialistas TIC en el mercado laboral no impide que este nivel continúe siendo muy pobre. En cambio, la digitalización en el conjunto de la economía cuenta con una buena base de graduados en áreas STEM.

El uso de servicios de Internet ha tenido una evolución negativa en el último año, partiendo de una posición baja en 2017. La reducción en la descarga de música, vídeos y juegos online ha lastrado la cuestión de los contenidos online, donde se aprecia un incremento en el vídeo online bajo demanda. Los aspectos comunicacionales continúan siendo bajos para los ciudadanos vascos, donde los incrementos no han permitido escalar posiciones. Otro tanto sucede con la bancarización online y las compras a través de Internet, donde se han producido mejoras, pero a un ritmo similar a como se han producido en el conjunto de la UE-28. Más allá de que algún indicador podría ser poco representativo del comportamiento digital de la sociedad vasca, el uso de servicios digitales continúa suponiendo una barrera para la digitalización de la sociedad vasca.

La digitalización de las empresas continúa manifestando un comportamiento dual en relación a la incorporación de tecnología y la contribución de estas tecnologías a las ventas online. La práctica totalidad de los indicadores de integración tecnológica ha experimentado crecimientos netos destacables. En cambio, los crecimientos en comercio electrónico han sido más modestos, lo cual no solamente no ha permitido ganar posiciones relativas, sino que se ha incrementado el gap con el resto de países europeos. Es en esta segunda materia donde siguen manteniéndose ciertos rasgos de freno, tanto en el grado de comercialización a través de los nuevos canales digitales, como en su incidencia en la facturación y en la apertura comercial con el resto del mercado interior europeo.

Además de esto, el País Vasco cuenta con un grado de digitalización de los servicios de salud digital bastante destacado, lo que, unido a un notable crecimiento en gobierno electrónico, ha permitido un avance gradual en la digitalización de los servicios públicos. Pese a ello, principalmente debido al menor grado de utilización de los servicios públicos online, ha supuesto un retroceso neto en esta dimensión, que al igual que en 2017 se sitúa ligeramente por encima de la media europea.

En definitiva, las áreas de mejora identificadas en el año 2017 continúan requiriendo especial atención, tal como el grado de especialización TIC, el uso de servicios digitales de carácter transaccional, la materialización de oportunidades de venta empresarial a través de canales online o el uso ciudadano de los servicios públicos digitales.

Siendo conscientes de que las medidas no tienen un efecto inmediato y su traducción en resultados de los indicadores DESI se produce a lo largo del tiempo, en todo caso conviene seguir poniendo el acento en determinados aspectos tales como la profundización en ciertos comportamientos de la cultura digital en construcción, como la venta a través de Internet o el consumo de ciertos servicios digitales que ya se encuentran disponibles a través de los nuevos canales online. Así mismo cabe señalar los buenos resultados en conectividad y los progresos en la cuota de especialistas TIC.

  1. Véase “Economía y sociedad digitales en Euskadi 2017“