16 noviembre 2015

MariJose Mikel Parlamento Vasco Informe Competitividad País Vasco

Mari Jose Aranguren y Mikel Navarro, hicieron hincapié ayer, ante la Comisión de Desarrollo Económico y Competitividad del Parlamento Vasco, en la necesidad de impulsar fórmulas que favorezcan la competitividad de las pequeñas empresas -las grandes perjudicadas por la crisis y las que más debilidades presentan en comparación con sus homólogas de otros países de referencia como Alemania. En su presentación hablaron de la necesidad de diseñar políticas ad hoc para iniciar procesos de innovación no tecnológica para la transformación productiva.

Estas reflexiones tuvieron lugar en el marco de la presentación del “Informe de Competitividad del País Vasco 2015. Transformación Productiva en la Práctica”, ante los parlamentarios de PNV, Bildu, PSOE y PP.

En este contexto, ambos hicieron hincapié en que, aunque las perspectivas de crecimiento de la economía internacional se han ensombrecido y existen notables incertidumbres cara al futuro, el País Vasco parte de una posición competitiva favorable tras varios años de ajuste.

Durante la comparecencia de más de dos horas de duración, los investigadores de Orkestra realizaron una radiografía del contexto socio-económico del País Vasco. Hablaron sobre la existencia de una economía dual, en la que junto a indicadores positivos de comportamiento y evolución de la actividad empresarial, existen otros aspectos que siguen siendo muy preocupantes: además de los problemas de competitividad que presentan las pequeñas empresas, las tasas de desempleo siguen siendo elevadas, han aumentado las desigualdades y existen numerosos colectivos sociales desfavorecidos.

Para evitar el aumento de la brecha entre estas dos realidades, Mari Jose Aranguren y Mikel Navarro, realizaron una serie de recomendaciones en lo que respecta a aquellas políticas que podrían favorecer la salida de la crisis de estos colectivos en riesgo. De esta manera señalaron que es necesario impulsar una estrategia orientada a mejorar la competitividad de las pequeñas empresas y de avanzar en la innovación social y del sector público.

Mari Jose Aranguren subrayó que las nuevas estrategias de especialización inteligente (RIS3) en las que el País Vasco ha centrado su estrategia competitiva de futuro requieren otros modelos de gobernanza. Es precisa una innovación en el modo de relación de la administración con los restantes agentes (esto es, innovación social), así como en la estructura organizativa (innovación pública). Tras haber puesto en marcha los procesos de RIS3, de reordenación de la RVCTI, de revisión de la política de clúster, etc. probablemente este debería ser el próximo gran reto.

Aranguren además, habló de la necesidad de impulsar la innovación no tecnológica, de las pequeñas empresas, y de trabajar en el cambio de mentalidad empresarial entendiendo ésta como un proyecto colectivo de los trabajadores y rompiendo con los chicles empresario-trabajador.

Asimismo, apuntó que es importante fortalecer a los agentes intermedios o de conocimiento cercanos a las pequeñas empresas, como pueden ser los centros de Formación Profesional, integrándolos en el diseño y estructura de políticas que apoyen la competitividad de las empresas, así como las agencias de desarrollo local y estructuras comarcales, que deberían integrarse en la arquitectura de gobernanza multinivel que requiere el País Vasco.

Mikel Navarro, hizo hincapié en su presentación en la necesidad de implantar sistemas de evaluación de políticas públicas: tanto de las relativas a la I+D+i, como a las inversiones en infraestructura física, como más en general la evaluación de los diferentes incentivos fiscales.  En este punto también trató sobre la importancia de buscar nuevos instrumentos de financiación que impulsen la innovación. Navarro habló de buscar nuevas vías para “verticalizar” las TICs, de modo que en lugar de tener unas empresas TIC generalistas, estén especializadas en determinados mercados, por ejemplo, salud, ciudades…, lo que resultaría especialmente clave  para que el tejido empresarial vasco incorpore elementos de industria 4.0 tanto en sus procesos como en su producto.

El trabajo, valorado positivamente por todos los parlamentarios presentes puede consultarse aquí.