14 de julio 2021

Entrevista grupo uplift

  • Orkestra ha facilitado la construcción de un nuevo modelo de relaciones entre las agencias y la Diputación en el ámbito de la industria 4.0 para propiciar la transformación en las pymes.

Orkestra colabora con la Diputación Foral de Gipuzkoa en la transformación 4.0 de las pymes industriales del territorio desde 2016 a través del Laboratorio de Desarrollo Territorial Etorkizuna Eraikiz. Esta colaboración dio lugar a un informe publicado en 2019 en el que se realizaba un diagnóstico de la situación de estas empresas.

Esta semana, Miren Estensoro, Amaia Zumeaga y Juan Pablo Salado han publicado un cuaderno Orkestra que recoge los planes de acción para la transición 4.0 de 85 pymes industriales de Gipuzkoa. En esta entrevista Miren y Amaia nos hablan sobre el proceso que han llevado a cabo durante estos años y las principales conclusiones de su investigación.

En el Laboratorio de Desarrollo territorial trabajáis para integrar a las pymes guipuzcoanas en la Industria 4.0. ¿Por qué es tan importante que estas empresas se enfrenten a la transición 4.0?

La gran mayoría de las empresas industriales vascas son pymes por lo que su integración en el paradigma de la Industria 4.0 es uno de los retos principales para la transición industrial del País Vasco.

La perspectiva económica de dicha integración es clara; las cadenas de valor industriales principales de nuestro país dependen de proveedoras pymes. Pero se trata también de un reto social. Si no ponemos la suficiente atención en apoyar la transición 4.0 de las pymes industriales, muchas de estas empresas podrían quedarse fuera de este paradigma con las correspondientes consecuencias en el empleo y la supervivencia de nuestros sistemas productivos locales (tan basados en pymes).

Para integrar a las pymes en dicha transición hay que tener en cuenta sus especificidades: no siempre ven claros los beneficios estratégicos que la Industria 4.0 puede traer, tienen recursos limitados que dificultan la innovación más allá de la operativa diaria, el tipo de proceso o producto que ofrecen tiende a ser estandarizado y con bajos niveles de automatización, la innovación no-tecnológica es para muchos una asignatura pendiente y su capacidad de colaboración, por ejemplo, es a menudo restringida. Estas características demuestran que es un relevante desafío social que requiere políticas y programas específicos.

Trabajáis en este reto desde el año 2016. ¿Qué logros subrayaríais?

UEl proyecto ha tenido diferentes fases. En la primera fase, en 2017 y 2018, las agencias realizaron un diagnóstico individual en 404 pymes industriales para conocer en detalle sus condiciones para abordar la transición 4.0. El diagnóstico no era el fin, sino un paso para apoyar a las empresas en su proceso de transformación. En la segunda fase, desde 2019, las agencias facilitan la definición de planes de acción empresariales para la Industria 4.0 basándose en el diagnóstico inicial. Hasta el momento se han definido planes en 85 empresas.

De todos modos, este proyecto de investigación-acción llevado a cabo en el Laboratorio de Desarrollo Territorial de Gipuzkoa, ha permitido construir las condiciones para la transformación empresarial a largo plazo. La metodología codefinida entre DFG, agencias y Orkestra; el desarrollo de capacidades en las agencias para apoyen en las pymes y construyan puentes entre diferentes agentes del sistema de innovación regional; el liderazgo compartido entre DFG y agencias; o que los investigadores podamos actuar como facilitadores de estos procesos son un ejemplo de dichas condiciones.

"Las características de las pymes demuestran que es un relevante desafío social que requiere políticas y programas específicos".

¿Concretamente, en qué consiste un plan de acción para abordar la transición 4.0?

Se trata de definir una especie de hoja de ruta para abordar la transición 4.0 en la empresa. Están compuestos por dos partes. Por un lado, contemplan la integración de tecnología/s 4.0 y, por otro lado, definen cuáles son aquellos aspectos no-tecnológicos que la empresa debe de desarrollar para facilitar la integración tecnológica. Cada parte tiene una estructura parecida compuesta por: objetivos de la integración tecnológica y el desarrollo de condiciones no-tecnológicas, agentes que apoyarán a la empresa en dicha integración tecnológica o aspectos no-tecnológicos (bidelagunak), acciones para su desarrollo, presupuesto, nivel de avance y dificultades.

Habéis analizado los planes de acción de las 85 pymes participantes. ¿Qué retos comunes habéis identificado?

Hay tres principales conclusiones que se pueden extraer del análisis. Por un lado, los planes demuestran que la transición 4.0 de las pymes industriales depende tanto de la integración de tecnologías 4.0 como del desarrollo de condiciones no-tecnológicas que posibiliten dicha integración tecnológica (planificación estratégica o formación, entre otros).

Por otro lado, vemos que las inversiones en Industria 4.0 previstas en estos planes se dirigen, principalmente, a dar mayor eficiencia y dotar de inteligencia a los procesos productivos de la empresa. Las tecnologías más mencionadas para ello son: automatización, integración de sistemas horizontales y verticales, y análisis de datos y big data. La extensión de los sistemas ciber-físicos en la cadena de valor es todavía un desafío para la gran mayoría de las pymes.

Por último, vemos que la definición y ejecución de los planes pasa por colaborar con bidelagunak-agentes del sistema de innovación (centros de FP, centros tecnológicos y empresas de servicios avanzados como ingenierías o consultorías principalmente) y depende, en parte, de la disponibilidad de programas de ayudas para realizar las inversiones pertinentes.

Las agencias de desarrollo comarcal han tenido un papel clave en la elaboración e implantación de esos planes. ¿Qué destacaríais de su rol?

Nos referimos al término de ‘médico de familia ‘para describir el rol que las agencias ejercen a la hora de elaborar e implementar estos planes. Tal y como hace un médico de familia, las agencias, más allá de sensibilizar sobre el potencial de sumarse al paradigma de la 4.0, facilitan la transformación empresarial realizando un diagnóstico de la situación primero e implicando después a agentes que con un conocimiento experto apoyan el desarrollo de condiciones tecnológicas y no-tecnológicas específicas en las empresas. Son, por tanto, un agente de confianza clave para construir puentes entre las empresas y los agentes del sistema de innovación y también acercan los programas de ayudas de Diputación o Gobierno Vasco a las pymes. Además, se trata de un agente de proximidad que mantiene la relación con la empresa durante todo el proceso de transformación. Estos planes han sido posibles porque esas relaciones con muchas de las empresas ya existían de antemano y esas relaciones se seguirán manteniendo después.

"La transición 4.0 de las pymes industriales depende tanto de la integración de tecnologías 4.0 como del desarrollo de condiciones no-tecnológicas que posibiliten dicha integración".

Todo este trabajo se ha llevado a cabo mediante un proceso de investigación acción. ¿Qué ventajas ofrece esta metodología?

Este proyecto demuestra que los investigadores sociales tenemos un rol como agentes de cambio dentro de las políticas industriales. Esto quiere decir que los investigadores podemos tener un rol activo en el ámbito del desarrollo industrial y territorial que complementa el tradicional rol de expertos, asesores o analistas. Nuestro conocimiento experto en Industria 4.0 ha sido clave a la hora de codefinir la metodología con la cual las agencias se acercan a las empresas y trabajan en la definición de los planes. Pero el haber facilitado la construcción de un nuevo modelo de relaciones entre las agencias y la Diputación en el ámbito de la industria 4.0 para facilitar la transformación en las pymes también depende de un conocimiento experto sobre cómo facilitar procesos de diálogo, negociación y gestión del conflicto. La aproximación de investigación acción que hemos aplicado en este proyecto permite gestionar la complejidad de este modo de hacer política tan necesario si queremos que la pyme también se suma al paradigma del 4.0.