02 de enero de 2019

El aspecto lingüístico es clave para garantizar un buen entendimiento, esto no es ninguna novedad. Sin embargo, compartir un mismo idioma en términos empresariales, no es nada sencillo. Aunque, no hay duda, tal y como apuntan los protagonistas del estudio Emprendimiento Digital en Euskadi, de que es determinante a la hora de entablar una relación entre la empresa y el startup digital.

 emprendimiento digital euskadi baja

El trabajo realizado dentro del lab de Economía Digital con la colaboración de Crecer+ analiza, como bien define Nagore Ardanza en el vídeo cómo los startups digitales se interrelacionan con las empresas productivas tradicionales a través de procesos de innovación abierta. Dicho de otra manera, estudia diversos casos de empresas y startups que han comenzado a trabajar de manera conjunta. Pero a diferencia de generar una relación cliente-proveedor, el startup se convierte en un aliado estratégico más de la empresa, sin perder su independencia e identidad, para que la empresa pueda avanzar en el desarrollo de su producto, diversificar o incorporar procesos de manufactura avanzada o industria 4.0.

El estudio, arroja varias conclusiones y claves para tener en cuenta, de cara a que este tipo de relación sea exitoso o a apoyar que este tipo de iniciativas, sean más habituales de las que son en la actualidad, ya que se consideran como algo positivo para impulsar la competitividad empresarial del tejido vasco, promoviendo a su vez el ecosistema emprendedor. No obstante, en el siguiente ejercicio nos centraremos en un aspecto fundamental para el éxito de este tipo de iniciativas, que es: La disposición y la relación que se gesta por ambas partes.

A lo largo de las presentaciones realizadas en los tres territorios vascos, tanto los startups, como las empresas, que participaron en la presentación, aportaron claves al respecto. Así, Lander Unanue CEO de Stockare, abrió la primera de las sesiones apuntando que el primer paso como startup están entener claro dónde quieren llegar, pensar a largo, amoldándose en el corto, y a participar en los programas, formaciones, oportunidades que se puedan presentar para hablar sobre el proyecto, y generar conexiones para poder avanzar en el proyecto empresarial”. En Euskadi existen muchas iniciativas, entre las que destaca Bind 4.0, que apoyan y ayudan a la generación de este tipo de relaciones, aunque hay camino por hacer en este ámbito, este es un primer paso para poder conocer a tus posibles parejas o compañeros de viaje. Llegados a este punto, Alberto Ruiz de Olano, CEO de Optimus 3D, que participó en la sesión de Áraba, que para poder avanzar como startup y trabajar como un aliado más de una gran empresa es importante “hablar idiomas iguales” y plantear la idea brillante “como un negocio”

Compartir lenguaje, es un aspecto en el que también coincidió Josu Oleaga, New business officer del startup TZBZ, quien habló de la necesidad de “entenderse en el camino de la comprensión”. Un entendimiento que, en uniones entre empresas-startup conlleva muchas veces cierta adaptación o adaptaciones. Algo que, en este tipo de relaciones, ocurre casi de manera camaleónica por las particularidades de la empresa emergente tal y como señala Javier Gordo, director de RPK Technological Center, en el vídeo del caso RPK-Optimus 3D, donde señala que “ellos son más ágiles en la toma de decisiones, lo que facilita mucho el trabajo a empresas que como nosotros somos más metódicos y estructurados y por tanto cuesta más cambiar la inercia organizacional”.

Trabajar en un entorno de iguales y en colaboración, no obstante, no sólo requiere de las habilidades de los startups para adaptarse, e incluso tal y como señala Unanue “repensar varias veces al año la estrategia”. Es necesario también que las empresas tractoras crean en este tipo de relaciones “casi como si se tratara de una religión” matiza Jon Erdozia gerente de Desarrollo Corporativo dentro del Departamento de Estrategia y Desarrollo Corporativo del grupo Euskaltel. Algo que, no siempre es sencillo, porque implica salirse de una zona de confort o requiere cierto riesgo, y “el mero hecho de cambiar cuesta y no nos gusta. Preferimos quedarnos como estamos”, tal y como señala Ricardo González, director general de SPYRO. A esto hay que añadir que tal y como señalan Nagore Ardanza y Agustín Zubillaga “Las empresas tractoras deben de integrar este modelo de relación de innovación abierta como parte de su estrategia e insertarlo en su modelo de gobernanza” algo que supone romper ciertas inercias dentro de la propia empresa.

No obstante, todas las empresas tractoras coinciden en las bondades que tienen este tipo de relaciones, que muchas veces aportan “frescura” a la empresa tractora, así como la posibilidad de capitalizar de una manera más rápida la innovación. Mientras que los startups, describen este tipo de relaciones como una oportunidad, una ventana de apertura para que sin perder su identidad empresarial independiente, puedan avanzar como proyecto empresarial, ya que aportan confianza ante nuevos posibles clientes. Es preciso, no confundirse y generar expectativas erróneas ya queeste tipo de uniones”, dice González “no implican necesariamente dar el pelotazo”. Ruiz de Olano, de Optimus 3D, añade en este punto que hay que “ajustar las expectativas con luces de corto y largo alcance”. Algo que también añade Josean Borge, COO, de Dreamers Factory, quien subraya además que, en todo este proceso, "un aspecto fundamental es la confianza mutua".

Si te has quedado con las ganas de saber más, te invitamos a que te leas el estudio.