1 de agosto de 2018

Las relaciones entre empleado y empleador están cambiando. El autoempleo o los trabajos temporales son cada vez más habituales y el empleo ya no se reduce a acceder a un puesto e intentar ascender en esa misma compañía. ¿Qué está ocurriendo?

Los valores están variando continuamente y conceptos como la uberización de la economía, el uso de plataformas para ofrecer servicios y la búsqueda constante de nuevas alternativas para obtener ingresos están a la orden del día.

Tampoco se debe olvidar que  a día de hoy no todo el trabajo es remunerado, ejemplo de ello son los cuidados y tareas del hogar, algo a tener en cuenta cuando hablamos sobre el futuro del empleo.

Susana Franco, investigadora y especialista en el ámbito del bienestar y el empleo, reflexionó hace unos meses en los debates de Eztabai sobre estos aspectos. Con estos retos competitivos sobre la mesa, trató de responder a la cuestión de ¿qué pueden hacer los gobiernos y las instituciones en este contexto?

"La flexiseguridad permitiría que desde las administraciones públicas se ofreciese seguridad en periodos en los que el trabajo no fuese estable"

Existe un debate abierto sobre lo que debe y no debe hacerse desde las instituciones y aquí es donde aparece el concepto de flexiseguridad, una estrategia que permitiría que desde las administraciones públicas se ofreciese seguridad en periodos en los que el trabajo no fuese estable. Se trata de una estrategia que combina varios elementos: contratos flexibles pero responsables, estrategias de aprendizaje a lo largo de la vida que permitan ir adquiriendo nuevas competencias, políticas activas de empleo efectivas y la adaptación de los sistemas de seguridad para proporcionar los ingresos adecuados durante los periodos de transición entre empleos.

El objetivo se traslada, por tanto, de poner el foco en intentar mantener puestos de trabajo concretos a poner los medios para que las personas puedan transitar de manera sencilla de un empleo a otro y avanzar en sus carreras. Con esta estrategia se busca también reducir la dualidad que parece haberse generado entre quienes tienen trabajos estables y de calidad y las personas que se encuentran desempleadas o con empleos precarios.

El concepto de flexiseguridad no es nuevo. La Comisión Europea ya publicó en el año 2007 una comunicación que abordaba este tema y proponía distintas rutas para ir implementando distintas políticas que permitan alcanzar ese objetivo.

Desde entonces, Europa ha pasado por una crisis de la que parece que nos estamos recuperando, pero con un contexto de dualidad en el empleo probablemente aún más pronunciado que en 2007. Parece adecuado retomar el concepto, aunque el problema de esta idea es la dificultad que tiene ponerla en práctica y recaudar fondos destinados a ello.

raya

robots pequeña2

Si este post te ha gustado, quizás "Impuestos a los robots: ¿cómo afectan a la competitividad?" pueda resultarte interesante también. Accede aquí:

Impuestos a los robots: ¿cómo afectan a la competitividad?

Etiquetas: Lab de bienestar

GLOBAL
PARTNERS

PARTNERS