Recientemente he leído en un libro muy interesante y entretenido titulado “El mundo está en venta. La cara oculta del negocio de las materias primas”, una reflexión que va más allá de la mera necesidad de materias primas fundamentales. De acuerdo con sus autores, Javier Blas y Jack Farchy, ambos periodistas de Bloomberg, especializados en el sector de la energía y de las materias primas, “el mundo está cambiando, pero el comercio de recursos naturales sigue siendo necesario. Las materias primas continúan siendo un método infalible para conseguir dinero y poder. La enorme relevancia en los asuntos internacionales de quienes comercian con ellas no va a desaparecer en el futuro cercano. Pero, tras décadas en las sombras, ya es imposible ignorar su influencia”.

En efecto, durante varias décadas hemos ido construyendo una economía en la que depositamos nuestra confianza en las cadenas de suministro globales, en las que terceros países con menores costes de producción nos suministraban gran parte de las materias primas, los productos intermedios y los productos finales que necesitábamos. Poco a poco, nuestro país se fue desindustrializando (el PIB industrial en España pasó del 19,5 % a principios de siglo al 11,8 % en 2025; en el País Vasco, del 28,7 % al 20,9 %) porque resultaba más económico comprar en otros países. No obstante, este proceso no ha sido exclusivo de nuestra economía, sino que se ha generalizado en Europa y en otros territorios.

El contexto de la pandemia del COVID-19, los conflictos armados en todo el mundo (por ejemplo, el de Rusia y Ucrania, el de Israel y Palestina o el de Taiwán), los problemas en las cadenas logísticas por motivos geográficos (por ejemplo, el bloqueo del Canal de Suez o más recientemente los incrementos de costes en el Canal de Panamá) y las tensiones geopolíticas (por ejemplo, las nuevas restricciones chinas) ponen de manifiesto la vulnerabilidad que genera la excesiva dependencia de las importaciones de otras economías y muy en particular de China.

En el caso de las materias primas fundamentales para la transición energética y la digitalización, la situación no es diferente. La elevada dependencia de algunas materias primas y de ciertos orígenes incide en el desarrollo de los proyectos. Si bien las disrupciones en el suministro de estas materias primas no paralizan las infraestructuras existentes, sí condicionan la capacidad de avanzar en los objetivos de descarbonización y digitalización. Ello afecta indirectamente la competitividad, la seguridad económica y la autonomía estratégica de la Unión Europea (UE) y de España.

Mapa 1. Principales proveedores de materias primas fundamentales de la UE

Mapa 1 Principales proveedores de materias primas UE



Fuente: En qué consiste el Reglamento de Materias Primas Fundamentales - Consilium

En esta materia, junto con mi compañera Stephanía Mosquera López hemos participado en la publicación de un capítulo del libro “Impacto de la transición energética desde la perspectiva de género” que lleva por título “Materias primas fundamentales en la UE: de la dependencia extrema a los proyectos estratégicos”.

En el citado capítulo estimamos el nivel de dependencia que tenemos respecto de un conjunto de 25 materias primas fundamentales y 4 metales clave, así como la concentración de dicha dependencia en un único proveedor. Los resultados no eran demasiado halagüeños. En este sentido, la Unión Europea (UE), a través de la Ley de materias primas fundamentales, propuso la creación de un Club de materias primas con países afines que también buscan reforzar las cadenas de suministro mundiales, fortalecer la Organización Mundial del Comercio (OMC), ampliar su red de acuerdos de inversiones sostenibles y de libre comercio y luchar contra las prácticas comerciales desleales. Igualmente, planteó el desarrollo de proyectos estratégicos (con una gran presencia en la UE y en otros países) para reforzar las cadenas de suministro de la UE y diversificar las fuentes de materias primas fundamentales.

Mapa 2. Proyectos estratégicos de la UE

Mapa 2 Proyectos estratégicos de la UE

Fuente: Selected strategic projects under CRMA

En septiembre de este año, también hemos publicado, junto con nuestro coordinador del Lab de Energía y Medio Ambiente de Orkestra, Jorge Fernández Gómez, el artículo "The challenge of supplying critical raw materials" en el Boletín Geológico Minero del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas). Dicho artículo se centra en las estrategias que las empresas pueden adoptar para reducir los riesgos asociados al suministro de materias primas. Estas estrategias pueden clasificarse en siete grupos: (i) innovación; (ii) fabricación avanzada; (iii) reutilización y reciclaje; (iv) minería y metalurgia nacionales; (v) compras y otras medidas empresariales; (vi) estrategias y planificación nacionales; y (vii) cooperación. Cada estrategia presenta ventajas e inconvenientes y, además, algunas deben superar una serie de retos. En todo caso, ninguna de ellas puede, por sí sola, eliminar todos los riesgos asociados al suministro.

Reflexionando sobre estos dos trabajos, puede decirse que ambos convergen en un punto común: la necesidad de cooperación. En efecto, en el primero se plantea el riesgo de depender en exceso (más de un 65 % de un mismo territorio para una determinada materia prima fundamental) y se establece la necesidad de desarrollar una estrategia de diversificación de orígenes y de colaboración con países afines (e.g., el citado Club). En el segundo, la colaboración se presenta como una estrategia para reducir los riesgos de suministro. En este caso, se señala que alcanzar un acuerdo mundial para el suministro de materias primas, basado en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, podría contribuir a la estabilidad del suministro de las materias primas necesarias para descarbonizar las economías y lograr la transición hacia emisiones netas cero.

En este ámbito surge, como se menciona en muchos estudios, el concepto de “coopetición”, que consiste en que los competidores, en determinados momentos, cooperan o colaboran para alcanzar objetivos específicos que de otra manera serían difíciles de lograr. No es algo exclusivo del ámbito de las materias primas. También sucede en el ámbito portuario o en el de las redes eléctricas, por ejemplo, y en muchos otros ámbitos. No obstante, dado que diversas investigaciones convergen en un mismo punto, resulta clave reflexionar y profundizar en esta materia. Por lo tanto, y teniendo en cuenta lo señalado por Javier Blas y Jack Farchy, estamos en un momento propicio para avanzar en esta área de investigación.


macarena larrea

Macarena Larrea

Macarena Larrea, investigadora de Orkestra, es Doctora en Promoción y Desarrollo de Empresas por la Universidad del País Vasco. Realizó una tesis sobre la “Internacionalización de los costes externos de la producción eléctrica”.

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