Llevo en el “mundo de la energía” desde que mi Director de Tesis me animara a avanzar en el tema sobre la internalización de los costes externos de la producción eléctrica (uno de los que le había presentado) como opción para mi tesis. Desde entonces, y salvo un año que estuve como becaria en la Secretaria General de Acción Exterior del Gobierno Vasco en cooperación transfronteriza, he asistido a numerosos eventos y acontecimientos relacionados con la energía, donde abundan trajes y corbatas.

Nunca he tenido problemas para sentirme integrada a pesar de mi no aparente timidez. Es más, pensaba que en determinados ambientes estaba ganándome un cierto reconocimiento. Sin embargo, hace cosa de tres años una mujer me dijo algo que mucha gente piensa, que el mundo de la energía era “un mundo de hombres” y que ser mujer era una limitación, una barrera para conseguir respeto profesional. Nunca antes en mi carrera me habían hecho sentir tan poca cosa y tan mal, y lo más curioso es que fuera una mujer quien me hiciera sentir así.

¿Es realmente el mundo de la energía “un mundo de hombres”, tal y como me dijo aquella mujer? Muchas veces he pensado sobre ello, pero no había llegado a una conclusión hasta que me pidieron que escribiera este post.

No creo que haya grandes diferencias con otros muchos sectores en lo que a presencia de la mujer se refiere. En el equipo de imagineers que formó Walt Disney para desarrollar su sueño de parque de atracciones, hace ya más de 65 años, contó con varias mujeres como Mary Blair, Harriet Burns o Alice Davis. Acercándonos en el tiempo y en el espacio, una de las profesoras que tuve en carrera y que con su asignatura “análisis del impacto ambiental” me motivó para el tema de la tesis, Begoña Revuelta, fue la primera mujer que terminó la carrera en la Comercial de Deusto en 1970. En mi promoción, la de 2000, aproximadamente la mitad de los alumnos éramos ya mujeres.

En el mundo de la energía podemos destacar grandes figuras femeninas, empezando con Herta Marks Ayrton (1854-1923), especializada en ingeniería eléctrica. Sus trabajos sobre el arco eléctrico permitieron mejorar los sistemas de alumbrado urbano y le dieron prestigio internacional. No se puede abordar este tema sin mencionar a la muy conocida Marie Curie (1867-1934). Junto con su esposo, Pierre Curie, se dedicó a estudiar la radioactividad. Su investigación, junto con la de otros científicos, fueron la base de las centrales nucleares actuales.

Edith Clarke (1883-1959), la primera mujer ingeniera eléctrica, fue la primera en sacarse un diploma del prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en 1918 y la primera profesora de Ingeniería eléctrica. Escribió un manual de referencia en el campo de la ingeniería de la energía y desarrolló la transformada de Clarke, clave para el control moderno de los motores eléctricos. Maria Telkes (1900 – 1995), que también trabajó en el MIT, investigó la energía solar y creó el primer sistema de calefacción solar doméstico y el primer generador termoeléctrico poco después de la Segunda Guerra Mundial.

Helen Edwards (1936-2016), física especializada en electromagnetismo, lideró en los años ochenta el equipo responsable del Tevatron, el mayor acelerador de partículas de energía de la época, hermano mayor del Colisionador de Hadrones del CERN.

Como puede verse, y esto solo ha sido una pequeña enumeración de casos, las mujeres han ido integrándose poco a poco en la parte más ingenieril del mundo de la energía, y en algunos casos con éxito más o menos difícilmente reconocido. Teniendo en cuenta el aumento en el número de mujeres que hoy cursan estudios de las ramas STEM (ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas) respecto a épocas anteriores, podría concluirse que cada vez es mayor la presencia de mujeres en el mundo de la energía, aun cuando, quizás, no llegue a equipararse nunca al de hombres. ¿Debería? Pues quién sabe...

Ahora bien, me podrán preguntar qué sucede con el papel de las mujeres en la parte menos tecnológica e ingenieril del mundo de la energía. En este caso, el papel de la mujer es probablemente menos conocido y quizás ha llevado más tiempo consolidar su presencia a alto nivel, lo que podría estar relacionado con el tipo de estudios cursados necesarios para acceder a estos puestos.

Sin embargo, y sin ir demasiado lejos, en nuestro país tenemos ejemplos de mujeres relevantes en el mundo de la energía como María Teresa Costa-Campi, que fue presidenta de la Comisión Nacional de la Energía entre 2005 y 2011 y es la actual Directora de la Cátedra para la Sostenibilidad Energética de la Universidad de Barcelona; Marina Serrano, actual presidenta de Aelec; y la Ministra para la transición ecológica Teresa Ribera, que procede del IDDRI (Instituto de Desarrollo Sostenible y Relaciones Internacionales de Francia) y es miembro, entre otros, de la Comisión Mundial de Geopolítica de la Transformación Energética de la Agencia Internacional de las Energías Renovables (IRENA).

En el ámbito empresarial, Ángeles Santamaría Martín es Consejera Delegada de Iberdrola desde 2018; María Victoria Zingoni es Directora General de Cliente y Generación Baja en Carbono de Repsol, miembro de su Comité Ejecutivo y desde 2020 presidenta de Enerclub. Blanca Losada, Presidenta de Fortia Energía, fue presidenta y consejera delegada de Unión Fenosa Distribución; y Alyazia Al Kuwaiti es Consejera de Cepsa.

Tras estos ejemplos, los resultados del observatorio desarrollado por la Asociación Española de Mujeres de la Energía AEMENER muestran que, en términos globales, la presencia de las mujeres en el sector está en aumento y en 2018 suponían ya el 28,3 % de la plantilla de las empresas, muy por encima de estimaciones que nos sitúan en el 10 % promedio en la industria no energética. Esta asociación, nacida en 2018, tiene como objetivo conseguir una presencia de la mujer equilibrada en todas las áreas de la empresa mediante el fomento de las vocaciones femeninas en áreas STEM, ayudando a la empleabilidad, fortaleciendo la presencia de las mujeres en el sector energético en todos los niveles y el desarrollo de su carrera profesional en el mismo. Iniciativas de esta naturaleza existen en otros países del mundo, como en los EE. UU., el Reino Unido o Alemania.

Estos años he tenido la ocasión de ver cómo ha aumentado el número de mujeres, con grandes dotes de oratoria, conocimiento y ampliamente reconocidas por sus compañeros, en los eventos relacionados con la energía a los que he acudido.

A la luz de lo anterior, creo que las mujeres han entrado en diferentes momentos y velocidades en las distintas áreas del mercado laboral, por diversos motivos, algunos de ellos relacionados con la educación y la formación o por los gustos y preferencias, entre otros, pero lo que es un hecho, es que estamos entrando en todas ellas, incluido el mundo de la energía.

Pero, ¿es realmente el mundo de la energía un mundo de hombres? Teniendo en cuenta lo que he podido leer, descubrir y observar, creo que no. No obstante, esto no significa que no sea un reto participar y posicionarnos en él, donde como en toda actividad profesional hemos de demostrar en todo momento nuestra capacidad y estar la altura o por encima de lo que se espera de nosotras.

Mirando atrás, pienso que cometí un gran error al tomar en consideración una opinión negativa en lo que a la inclusión de las mujeres en este sector se refiere y por ello, desde ahora, seguiré lo que dijo la que fuera primera dama de los EE. UU. Eleanor Roosevelt y no dejaré que nadie me haga sentir inferior sin mi consentimiento.

De hecho, durante estos años, me he encontrado con grandes hombres del mundo de la energía que me han mostrado su reconocimiento. Por ello, y adaptando a la energía lo que dijo Edith Clarke: quizás no haya demanda de mujeres en el mundo de la energía… pero siempre habrá demanda de cualquier persona que pueda hacer bien su trabajo.

P.D.: Aprovecho para agradecer a mis compañeros varones por sus comentarios a este post.


macarena larrea

Macarena Larrea

Macarena Larrea, investigadora de Orkestra, es Doctora en Promoción y Desarrollo de Empresas por la Universidad del País Vasco. Realizó una tesis sobre la “Internacionalización de los costes externos de la producción eléctrica”.

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Etiquetas: Lab de energía