Es preciso contar con todas las persona que forman nuestra sociedad y con el talento que venga del exterior.

Los análisis realizados en 2019, desde el punto de vista de competitividad, nos presentan a una Euskadi que avanza en términos de bienestar económico y social. El PIB "per cápita" ha mejorado un 3,6% en el último año, la tasa de pobreza está siete puntos por debajo de la media europea y el porcentaje de personas que no pueden hacer frente a gastos imprevistos se ha reducido un 3,9%. Se ha superado el riesgo de tener una Euskadi que evoluciona a dos velocidades, que anunciábamos en los años posteriores a la crisis económica, y somos una de las regiones europeas con mayor equilibrio entre crecimieto económico e inclusión social.

Nuestras empresas mantienen su capacidad para competir en términos de productividad y costes y han conseguido reducir su endeudamiento y fortalecer sus fondos. En términos de innovación tecnológica, el 17% de las grandes empresas industriales innovadoras en Euskadi logran innovaciones para el mercado frente al 7% de la media de la UE. Es reseñable también el incremento del valor de las exportaciones en un 6,8%, superando en 2018 los 25.000 millones.

Estos datos muestran una situación favorable para afrontar en 2020 los retos derivados del cambio climático, el envejecimiento de la población o la digitalización. Para ello, es preciso abordar estos cambios como una oportunidad desde el punto de vista de la competitividad al servicio del bienestar inclusivo sostenible.

El cambio climático se presenta como un desafío que requiere de una respuesta urgente y cambios en el comportamiento del conjunto de los actores. Pero a su vez, dará lugar a nuevos modelos de negocio y a oportunidades económicas relacionadas con la reducción de emisiones y la eficiencia energética en ámbitos como la industria, el sector energético o los sectores de la movilidad y la automoción o el de la edificación.

La automatización trae consigo retos de adaptación a nuevos puestos de trabajo y perfiles profesionales. Sin embargo, permitirá a las personas evitar aquellas tareas que requieran un mayor esfuerzo físico o sean más tediosas o peligrosas, para concentrarse en aquellas que supongan un mayor valor añadido. También puede ayudar a controlar a distancia procesos que tengan lugar en cualquier punto del planeta. En sectores y actividades que se enfrentan a reto del relevo generacional, el hecho de automatizar algunas tareas facilitará que estas se lleven a cabo por menos personas y que  los puetos de trabajo se adapten para que las personas que actualmente los ocupan puedan seguir desarrollándolos por más tiempo.

El envejecimiento implica cambios en toda la estructura social y económica de la población. No obstante, supone nuevas oportunidades en lo que se viene denominando 'economía plateada'. Aquí se engloban tanto productos como servicios orientados a personas mayores, no sólo desde el punto de vista del cuidado y la salud de las personas frágiles y dependientes sino también del ocio, entretenimiento o envejecimiento. Dar respuesta a este mercado puede crear nuevas oportuniddes de empleo.

Con la mirada en 2020 no podemos obviar la incertidumbre sociopolítica y económica que generan procesos como el Brexit, las guerras comerciales iniciadas por Estados Unidos o la inestabilidad de países de Latinoamérica como Argentina, Brasil, Venezuela o Colombia, que forman un área geográfica clave para las empresas vascas.

El contexto de incertidumbre y las tendencias globales requieren, más que nunca, el compromiso y la capacidad de resiliencia de todos los agentes que consituyen el sistema de competitividad del País Vasco. La cooperación entre ellos será clave para implantar políticas proactivas que ayuden a acelerar la transformación del tejido empresarial, facilitando su anticipación y adaptación al escenario actual y el aprovechamiento de las oportunidades para generar valor añadido a nuevos puestos.

Para que el mecanismo funcione, será preciso contar con las capacidades y el conocimiento de todas las personas que forman parte nuestra sociedad y del talento que venga del exterior. Deberá desarrollarse un modelo de gobernanza colaborativo que permita trabajar conjuntamente a empresas, administraciones públicas, instituciones público-privadas, centros de investigación y Universidad. Sólo así se podrán alinear las estrategias de todos los agentes para afrontar los retos. La cooperación, que está en el ADN de nuestro modelo, será cada vez más relevante para avanzar en este modelo de competitividad al servicio del bienestar inclusivo y sostenible.

Extrato de artículo publicado en EL CORREO el martes 31-12-2019

Mari Jose Aranguren


mari jose aranguren

Mari Jose Aranguren

Mari Jose Aranguren es directora general de Orkestra y Catedrática de Economía en la Universidad de Deusto. Es una reconocida experta en el área de competitividad y estrategia territorial, clústeres y redes y el análisis y evaluación de políticas, temas sobre las que ha publicado numerosos libros y artículos en revistas especializadas nacionales e internacionales de impacto.

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