La IA sigue ganando espacio en la agenda de las empresas y de las políticas de competitividad en Euskadi. En las últimas semanas, el Gobierno Vasco ha anunciado nuevas iniciativas tanto para impulsar la incorporación de IA en las pymes como para reforzar la conexión entre talento y necesidades empresariales. Pero, ¿qué nos dicen los datos sobre el estado de adopción de la IA en las empresas vascas?

Según el DESI 2025 del País Vasco, en 2024 el 12,3% de las empresas utilizaba tecnologías de IA, frente al 13,5% de la UE-27. Este promedio oculta diferencias importantes según el tamaño de las empresas: en Euskadi, el uso de IA alcanza al 47,5% de las grandes, mientras que entre las pequeñas se sitúa en el 8,7%.

También existen diferencias según el tipo de aplicación. El aprendizaje automático aplicado al análisis de datos alcanza al 5% de las empresas vascas, frente al 4,2% de la UE-27, mientras que los sistemas autónomos para el movimiento físico de máquinas llegan al 2,4%, más del doble del 1% europeo. En cambio, la generación automática de texto, voz o código tiene una implantación menor: el 4,2%, frente al 5,4% de la media europea.

Los datos muestran, por tanto, que la incorporación de la IA avanza a distintos ritmos según el tamaño de las empresas y el uso que se quiere dar a la tecnología. Pero hay otro dato del DESI que apunta hacia una cuestión menos visible y, posiblemente, más relevante para la siguiente etapa de la transformación digital: entre las empresas vascas que han considerado utilizar IA pero todavía no lo hacen, el 94,7% señala la falta de conocimientos especializados como una de las barreras. En la UE-27, el porcentaje es del 70,9%.

La brecha entre Euskadi y la UE-27 es mucho mayor cuando se observa esta barrera que cuando se compara simplemente el nivel de adopción. Adoptar IA no consiste solo en adquirir un software; implica identificar dónde aporta valor, seleccionar soluciones, integrarlas en los procesos y evaluar sus resultados.

El coste también representa un obstáculo relevante (54,6% de las pymes no adoptantes lo ven excesivo), pero la falta de conocimiento pone de manifiesto una limitación que no se resuelve únicamente con inversión financiera. Incluso con recursos disponibles, las organizaciones necesitan personas capaces de detectar oportunidades, entender la tecnología, valorar sus implicaciones y decidir dónde y cómo incorporarla.

Como señala un trabajo de Orkestra sobre talento en IA, existe un claro desajuste entre los perfiles disponibles y las necesidades del tejido productivo. Sin embargo, estas capacidades no se limitan a las competencias individuales: dependen de la propia organización. Una empresa puede contar con perfiles técnicos especializados y, al mismo tiempo, carecer de la capacidad organizativa necesaria para integrar ese conocimiento en la toma de decisiones y en la operativa de su negocio.

El reto de las capacidades se vuelve aún más exigente con el despliegue progresivo del Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial (AI Act), que establece obligaciones según el nivel de riesgo de cada aplicación, como las nuevas exigencias de transparencia y gobernanza vigentes desde el mes de agosto de 2026.

Para las empresas, esto añade una nueva exigencia: incorporar IA implica comprender sus riesgos, conocer las obligaciones legales aplicables y articular mecanismos adecuados de supervisión. La capacidad para utilizar la tecnología empieza a ir acompañada de la capacidad para gobernarla.

Todo ello apunta en una misma dirección. La próxima etapa de la transformación digital en Euskadi no dependerá solo de cuánto se invierta en IA o de cuántas empresas la incorporen, sino de contar con personas capaces de entender y utilizar estas tecnologías, organizaciones preparadas para integrarlas en sus procesos y sistemas de gobernanza que garanticen su uso adecuado dentro del marco regulatorio.

Para Euskadi, que ya tiene en marcha iniciativas en esta línea, el reto no es solo acelerar el ritmo de adopción, sino desarrollar y articular las capacidades indispensables para que el conocimiento especializado se traduzca en una integración real dentro de las empresas.


Carla Peletier

Carla Peletier

Carla Peletier, facilitadora de investigación de Orkestra, es licenciada en Economía por la Universidad Autónoma de Madrid. Tras cursar el último año de licenciatura en la Universidad Dauphine en París, obtuvo una doble titulación en Economía Aplicada por esta universidad. También es titulada en Máster de Relaciones Internacionales y Comercio Exterior por ALITER Escuela Internacional de Negocios.

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