La Comisión Europea (CE) tiene el mandato de integrar la prospectiva estratégica (disciplina dedicada a la exploración, anticipación y configuración del futuro) en los procesos de elaboración de política de la Unión Europea. El uso de la prospectiva en la formulación de políticas no es nuevo para la UE, desde que Jacques Delors, presidente de la Unión Europea por aquel entonces, fundó en 1989 la Cellule de Prospective. Sin embargo, esta vez el reto es aplicar la prospectiva en la formulación de políticas de todos los ámbitos, con el fin de impulsar una formulación política que tenga en cuenta el pensamiento estratégico y el largo plazo (aunque las políticas a diseñar sean de corto plazo).

Una de las razones que hay detrás es la necesidad de trabajar conjuntamente las debilidades y las fortalezas europeas que ha puesto de manifiesto la pandemia COVID-19. La pandemia ha golpeado duramente a la sociedad y a la economía de la UE, aumentando las desigualdades sociales y económicas, impulsando el aumento del desempleo y la caída de las rentas, sacudiendo a los grupos más vulnerables (mujeres, jóvenes...), etc.

Para hacer frente a estas debilidades y aprovechar las fortalezas, la CE ha publicado su primer informe de prospectiva estratégica en 2020. En el mismo, el concepto de resiliencia se convierte en la brújula de la formulación de política europea, en el ámbito económico y social, geopolítico, verde y digital.

La resiliencia en este contexto es, además de la capacidad de afrontar retos, la capacidad de abordar las transiciones y transformaciones necesarias de forma duradera, justa y democrática. Por tanto, el papel de la prospectiva está orientado a la formulación de políticas que refuercen la resiliencia en estos cuatro ámbitos. Para ello, este informe analiza la resiliencia europea en los cuatro ámbitos mencionados, analizando las fortalezas y debilidades que se producen en los mismos ante una aceleración o desaceleración de las megatendencias. Las políticas que se diseñen tendrán como objetivo mejorar la resiliencia, mediante el refuerzo de las fortalezas y la reducción de las debilidades, y permitiendo abrir nuevas oportunidades en los cuatro ámbitos.

En el Informe de Competitividad 2020, el equipo investigador de Orkestra ha analizado la resiliencia de la Comunidad Autónoma Vasca (CAPV) antes, durante y después de la pandemia. El Informe identifica que la resiliencia de la CAPV depende de tres factores: (1) de las bases de competitividad que se han construido hasta la fecha del shock; (2) de la respuesta a corto plazo a la situación de crisis; y (3) de la capacidad de liderar transiciones clave que condicionen el camino hacia una competitividad sostenible a largo plazo.

El Informe analiza en profundidad el punto de partida de la CAPV en los ámbitos digital, verde y demográfico-social. Al igual que en el informe de prospectiva de la UE, se hace el siguiente reconocimiento: "Trabajar la resiliencia nos ayuda a formular acciones si entendemos que la resiliencia es una capacidad de cambio, adaptación y transformación permanente".

En concreto, el análisis de la resiliencia que realiza el Informe, como recomienda la UE a los estados a través de su informe de prospectiva, puede ser una herramienta para identificar palancas de acción para la transformación en nuestro territorio. Pero además de esto, la exploración de horizontes y megatendencias, el análisis de futuros alternativos, etc. pueden ser herramientas adicionales y valiosas para valorar qué tipo de acciones se deberían poner en marcha, tanto en el ámbito político como en otros ámbitos.

El Informe de Competitividad explora las fortalezas y debilidades de nuestro territorio para abordar las transiciones verde, digital y demográfico-social. Tal y como busca el informe de prospectiva de la UE, este análisis puede servir de punto de partida para que los diferentes agentes de la CAPV puedan trabajar conjuntamente en la dirección de las transformaciones que requieren estas transiciones, pero actuando cada uno desde su ámbito de trabajo. Por lo tanto, para pasar a la acción, cada agente deberá reflexionar sobre las tendencias a largo plazo en las que debe actuar para avanzar hacia una sociedad más resiliente.

Frente a las disrupciones que se avecinan, tal y como ha ocurrido con la COVID-19, el Informe de Competitividad 2020 también puede convertirse en un punto de partida que ayude a poner en marcha una prospectiva estratégica orientada a la acción que promueve la UE a través de su Informe de prospectiva, y estar así mejor preparados ante las transformaciones que se avecinan.


usue lorenz

Usue Lorenz

Usue Lorenz está licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales, especialidad Gestión Internacional, y ha completado su formación con un máster en gestión internacional y varios cursos relacionados con la competitividad de los territorios (cursos y conferencias relacionadas con la innovación, el desarrollo territorial y programas de innovación europeos).

Ver perfil completo