La revista Regional Studies publicó recientemente un número especial sobre el papel de la universidad en el desarrollo regional. En el artículo introductorio, Paul Benneworth y Rune Dahl Fitjar ponen de manifiesto la tensión que hoy en día experimentan las universidades para reconciliar las expectativas que se desprenden de sus diversas misiones y para responder a la condicionalidad asociada a la financiación de sus diversas actividades, entre ellas la investigación.

Los autores destacan, en concreto, las contradicciones que surgen entre la presión de que las universidades se internacionalicen y demuestren una capacidad investigadora de excelencia, a la vez que contribuyen a abordar los retos locales que afrontan los territorios que las acogen. Cumplir con esta última expectativa no es fácil en un escenario complejo en el que las agendas globales se solapan con las locales y en el que abordar determinados retos pasa por desarrollar una visión compartida entre una multiplicidad de actores.

Orkestra es un instituto de investigación que nace en el seno de una universidad como proyecto de colaboración con empresas y gobiernos con la misión explícita de tener un impacto en el territorio en el ámbito de la competitividad para el impulso del bienestar. En ese contexto estamos haciendo una profunda reflexión sobre lo anterior. En el marco del proyecto “La competitividad al servicio del bienestar inclusivo y sostenible” venimos trabajando con un grupo de universidades de América Latina para definir primero, qué entendemos por una competitividad al servicio del bienestar inclusivo y sostenible y segundo, cómo se puede trabajar desde cada universidad para impulsar dicha aproximación a la competitividad.

Para abordar el primer objetivo hemos empezado por revisar diferentes aproximaciones, tales como el Índice Canadiense de Bienestar, el Social Progress Imperative, la Agenda 2030 de las Naciones Unidas y otros marcos como los que proponen la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) o el Boston Consulting Group, y hemos llegado a la siguiente definición preliminar de bienestar inclusivo y sostenible:

La universidad puede facilitar la reflexión para la acción colectiva en la que empresas, administraciones públicas, agentes de conocimiento y ciudadanía son corresponsables en la búsqueda de un bienestar inclusivo y sostenible. 

"Es el resultado de un proceso sistémico y dinámico por el que todas las personas que conforman una sociedad tengan cubiertas de forma integral sus necesidades humanas y puedan desarrollar plenamente su potencial como personas, construyendo colaborativamente entre todos los actores de su comunidad el futuro que desean para su territorio, de manera sostenible en el tiempo y solidaria con el resto de los habitantes del planeta".

Para abordar el segundo objetivo estamos reflexionando sobre cómo desde la universidad se puede facilitar la reflexión para la acción colectiva en la que empresas, administraciones públicas, agentes de conocimiento y ciudadanía, sean corresponsables en la búsqueda de un mayor bienestar de las personas que sea, a su vez, más inclusivo y sostenible. Algunas de las preguntas que nos estamos haciendo son: ¿Qué estrategias pueden desarrollar las empresas para impulsar una competitividad al servicio del bienestar inclusivo y sostenible?; ¿Qué políticas pueden desarrollar las administraciones públicas?; ¿Qué papel juega la ciudadanía?

En los próximos meses diferente voces compartirán en este Blog, algunas de las reflexiones que surjan de este proceso vivo. Así, los siguientes posts abordarán debates sobre los conceptos “competitividad” y “bienestar” y profundizarán en los diferentes elementos de la definición sobre bienestar inclusivo y sostenible que hemos compartido en este post. Otros se centrarán en las estrategias que pueden impulsar las empresas y en las políticas que pueden seguir los gobiernos. También invitaremos a los investigadores e investigadoras de las universidades latinoamericanas con las que estamos trabajando a que escriban sus propios posts sobre cómo están conectando los debates en sus propios territorios.

Nuestro objetivo no es tener todas las respuestas, sino generar más preguntas que nutran el proceso de reflexión. Extenderemos dicho proceso a los actores locales con los que interactuamos y lo que aprendamos lo llevaremos a la discusión académica. Así, procuraremos ir respondiendo a la doble expectativa planteada al inicio de este post.

Mari Jose Aranguren y Patricia Canto 


mari jose aranguren

Mari Jose Aranguren

Mari Jose Aranguren es directora general de Orkestra y Catedrática de Economía en la Universidad de Deusto. Es una reconocida experta en el área de competitividad y estrategia territorial, clústeres y redes y el análisis y evaluación de políticas, temas sobre las que ha publicado numerosos libros y artículos en revistas especializadas nacionales e internacionales de impacto.

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patricia canto

Patricia Canto

Patricia Canto colabora en el diseño e implementación de la estrategia de comunicación de Orkestra y en proyectos de investigación que precisan capacidades específicas en el ámbito de la comunicación. Es coordinadora editorial de las publicaciones del Instituto. Actualmente está realizando su tesis doctoral en la que explora el vínculo entre la comunicación y el impacto social de la investigación.

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Etiquetas: Lab de bienestar