En el momento actual, una nueva crisis de carácter estructural está exigiendo nuevas actuaciones vinculadas al conjunto de innovaciones medioambientales que deben ser incorporadas, ante lo cual las ADL pueden desempeñar un importante papel.

Las Agencias de Desarrollo Local y Comarcal (ADL) en el País Vasco surgieron, mayoritariamente, a partir de la crisis industrial de mediados de los años 80 del pasado siglo, ante la negativa incidencia que dicha crisis tuvo en el empleo local, lo cual obligó a diseñar mecanismos institucionales de intervención a nivel territorial, esto es, adaptados a las características específicas de cada municipio o comarca, para el diseño compartido con los actores territoriales, de políticas activas de empleo desde dichos ámbitos territoriales. De este modo, las ADL surgieron como Agencias de Empleo y Desarrollo Económico Local, ya que la generación de empleo requiere actuaciones que identifiquen las mejoras o innovaciones que deben llevarse a cabo en los diferentes sistemas productivos locales.

En el momento actual, más de treinta años después del surgimiento de las ADL, una nueva crisis de carácter estructural, es decir, no sólo vinculada al sector industrial, sino al conjunto de la economía, incluyendo las esferas del consumo individual y colectivo, está exigiendo nuevas actuaciones vinculadas, en este caso, al conjunto de innovaciones medioambientales que deben ser incorporadas, ante lo cual las ADL pueden desempeñar un importante papel, ya que los impactos en el empleo, en las economías locales y, en general, en nuestras formas de consumo, parecen evidentes, y las soluciones deben tener en cuenta, en todo caso, las distintas situaciones existentes en los diferentes municipios y comarcas, contando con la participación activa de los actores locales.

En otras palabras, la incorporación de innovaciones medioambientales en los diferentes sistemas productivos locales y territorios en general, exige la flexibilidad institucional de funcionamiento y la cercanía o proximidad territorial necesarias para poder establecer las alianzas locales entre todos los actores involucrados, contando también para ello con la obligada coordinación interinstitucional con los distintos niveles de gobierno de las administraciones local, regional, estatal y supraestatal. El diseño de las redes de autoconsumo de electricidad basado en las energías renovables, o el aseguramiento del acceso a bienes comunes como el agua potable, el saneamiento básico, la ordenación territorial y urbana, el transporte público, la vivienda, o la gestión de residuos, entre otros, requiere la presencia y participación activa de la ciudadanía y de los gobiernos locales, a fin de impulsar decididamente la generación de capacidades para la creación de empleos verdes, para lo cual la intermediación de las ADL resulta fundamental.

De este modo, las formas tradicionales de gobierno basadas en la gestión unilateral desde arriba, deben dar paso a sistemas de gobernanza territorial capaces de hacer frente a los actuales retos medioambientales y, para ello, las ADL poseen una experiencia profesional muy relevante, aunque quizá aún no suficientemente reconocida.


Paco Alburquerque

Francisco Alburquerque Llorens

Nacido en Córdoba (Andalucía). Comenzó su carrera profesional como profesor en el Departamento de Estructura e Instituciones Económicas Mundiales bajo la dirección de José Luis Sampedro, en la Facultad de Ciencias Políticas y Económicas de la Universidad Complutense de Madrid, donde realizó su tesis doctoral sobre el sistema de control político de la población en España mediante el sistema de racionamiento de alimentos que duró hasta el año 1953.

Asimismo es miembro de Comité Científico del Foro Mundial en Desarrollo Económico Local, actividad impulsada por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). También es Coordinador General de la Red de Desarrollo Territorial para América Latina y Caribe (www.red-dete.org). Ha publicado numerosos artículos y trabajos sobre el tema, que están disponibles en los sitios webs referidos y en el sitio web del autor: www.delalburquerque.es.