14 noviembre 2019 • 09:00h. - 12:00h.
Auditorio del Museo Guggenheim Bilbao

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transicion energetica

El Ente Vasco de la Energía y el Instituto Vasco de competitividad Orkestra organizan este encuentro que dará a conocer diferentes referentes de Transición Energética que actualmente se desarrollan de forma simultánea en países como Noruega, Francia, Alemania y Reino Unido. Un análisis comparado de diferentes visiones de la política energética que tienen un mismo fin, asegurar un suministro energético suficiente y seguro, pero que al mismo tiempo garantice un futuro sostenible.


Programa

09:00 • Café de bienvenida

09:30 • Apertura

  • Arantxa Tapia, consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras del Gobierno Vasco y presidenta del Ente Vasco de la Energía.

10:00 • Keynote speaker:

  • Eirik Wærness, vicepresidente senior y economista jefe de Equinor, responsable de análisis macroeconómicos, de energía y de mercado.

10:30 • Presentación de casos

  • Jorge Fernández, coordinador del LAB de Energía, presenta los casos de Alemania, Francia y Reino Unido estudiados por Orkestra
  • Intervienen:
    Sr. Dr. Steffen Koch
    , consejero de la Embajada de Alemania.
    Yasser Abdoulhoussen, consejero de Desarrollo Sostenible e Industria, Embajada de Francia.
    Keiran Bowtell, agregado de Cambio Climático de la Embajada de Reino Unido

11:15 • Turno de preguntas

11:40 • Cierre

 


Intervinientes

Arantxa Tapia

foto Eirik Wærness

Yasser

foto Steffen Koch

Yasser

keiran bowtell

 


Más información e informes descargables sobre modelos energéticos en Europa

Publicaciones sobre transición energética en Alemania

1. Contexto general

La transición energética en Alemania, conocida con el nombre de Energiewende tiene como principal objetivo reducir las emisiones nacionales de gases de efecto invernadero hasta un 80-95% en 2050 respecto a las emisiones de 1990. Algo, que impactará directamente en la economía y sociedad alemanas.

A este propósito principal se le suma la mejora de la eficiencia energética anual y el aumento de uso de energías renovables. En este ámbito, en el año 2000 las energías dominantes Alemania eran el carbón (principalmente lignito, autóctono y muy contaminante) y la nuclear. Esta transición supone, por tanto, un considerable cambio en lo que respecta a la migración hacia una energía centrada en las renovables y respaldada por el gas, el almacenamiento y las conexiones internacionales. En esta transición energética hay dos fechas especialmente significativas:

  • 2022: Se deberán cerrar las últimas centrales nucleares
  • 2038: Se cerrarán las centrales de carbón

2. Descripción de la estrategia de transición energética.

La estrategia de transición energética de Alemania se ha centrado en la reconversión de su sistema eléctrico. También se han realizado trabajos en el resto de los sectores económicos, pero los esfuerzos están resultando insuficientes para alcanzar los objetivos planteados, particularmente en la reducción del consumo energético en edificación y transporte.

El despliegue de renovables en Alemania se impulsó inicialmente con las denominadas feed-in tariff -mecanismo por medio del cual se fijaba el precio a pagar por la energía vertida a la red- que permitió que muchos pequeños inversores pudieran participar de la transición energética.

Este aumento de la generación renovable se ha sufragado mediante un recargo en la factura eléctrica que ha repercutido, mayoritariamente, en los pequeños consumidores. En la actualidad, y con el objetivo de reducir el impacto económico de las feed-in tariff, este sistema se está sustituyendo progresivamente por subastas.

3. Situación actual

El Energiewende cuenta con muchas luces y sombras:

  • En cuanto al cumplimiento de objetivos.
  • Su impacto económico-social a nivel nacional y europeo.

El actual Gobierno ha reconocido que no se alcanzará el objetivo actual de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero para el año 2020, aunque superará su objetivo inicial.

La penetración de renovables en electricidad ha aumentado por encima de los objetivos, y en calefacción y transporte está en la línea adecuada, pero la eficiencia energética no ha avanzado según lo previsto.

El cierre nuclear ha seguido su curso y también se ha logrado el cierre de varias centrales de lignito, pero queda por ver la fecha definitiva del cierre de las centrales de carbón y su impacto económico-social.

Respecto a este último, el Energiewende ha dinamizado la industria de las renovables y ha supuesto un gran impacto en las empresas energéticas tradicionales, obligándolas a converger sus negocios con las necesidades de la transición.

Se mantiene un gran apoyo al Energiewende pese al aumento del precio de la electricidad, pero queda por ver cómo impacta el descenso en los proyectos renovables de pequeños inversores, el cierre de las minas de lignito y la posible reforma de la tributación de los combustibles fósiles, en la línea de la francesa, que Alemania se resiste a abordar.

Publicaciones sobre transición energética en Francia

1. Contexto general

Francia ha sido un país pionero en la transformación de su sistema energético como respuesta a la crisis energética global que tuvo lugar a principios de los años 70.

Su actual estructura energética es esencialmente el fruto de las decisiones políticas tomadas a raíz de la crisis del petróleo de 1973 y que dieron lugar a un cambio radical en el mix de generación de electricidad, basado en un potente parque de centrales nucleares, complementadas con centrales hidráulicas, y diferenciado de los de otros países con reservas de combustibles fósiles.

Este mix de generación ha dado lugar a precios de la electricidad relativamente reducidos, a un sistema eléctrico con bajas emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y a mayores niveles de electrificación de la demanda final de energía.

En los últimos años, Francia ha asumido como principios directores de su estrategia energética y de sostenibilidad medioambiental un cierto liderazgo en el ámbito internacional en el esfuerzo por reducir las emisiones de GEI (plasmado, p. ej., en su participación activa para alcanzar el Acuerdo de París) y la necesidad de llevar a cabo un nuevo proceso de transición energética.

Esta vez la transición es hacia un modelo con mayor penetración de las energías renovables y con mayor eficiencia energética, en línea con los objetivos de la Unión Europea.

4. Descripción de la estrategia de transición energética.

La estrategia de Francia para modificar su sistema energético tiene como punto de partida la Ley de Transición Energética para el Crecimiento Verde (LTECV), de 2015.
Esta ley recoge y amplía sus anteriores compromisos nacionales e internacionales, agranda el marco de la transición energética a una transición ecológica y empodera a la administración local, a las empresas y a los ciudadanos para tomar parte activa en el proceso de transformación del sistema energético.

De acuerdo con la LTECV, los grandes pilares de la transición energética en marcha en Francia son:

  • 1. Una transformación gradual del mix energético, manteniendo la energía nuclear como el eje central del sistema energético en el corto y medio plazo
  • 2. La utilización de herramientas fiscales (como el precio del carbono) y otras herramientas, como los presupuestos del carbono, para inducir cambios en el comportamiento de los agentes económicos y fomentar la utilización de tecnologías menos emisoras de GEI
  • 3. El fomento de la economía circular, de la eficiencia energética y el aprovechamiento de los recursos energéticos locales
  • 4. El énfasis en los sectores de la eficiencia energética, de las energías renovables y de la economía circular como vectores de especialización y de creación de empleo
  • 5. La participación activa de las administraciones regionales (departamentos y regiones) y locales en el proceso de transformación del sistema energético y el desarrollo de la economía circular
  • 6. El mantenimiento de la competitividad de la economía como un objetivo principal a través de un precio reducido de la energía
  • 7. La implementación de programas de apoyo a los segmentos de consumidores más afectados por este proceso.

El proceso de transición energética de Francia tiene también un foco estratégico en el desarrollo de un sector industrial fuerte en torno a sectores emergentes, como el de las energías renovables, las nuevas energías (hidrógeno o el biogás, por ejemplo) o la industria circular verde y no relocalizable, con planes de acción concretos para la generación de empleo especializado.

5. Situación actual

La estrategia energética francesa ha permitido obtener un precio de la electricidad reducido con implicaciones sobre la competitividad empresarial.

Ha posibilitado, además, generar energía eléctrica con bajas emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), alcanzar mayores niveles de electrificación de la demanda final de energía y adoptar un papel en Europa occidental de exportador de electricidad, desarrollando además una potente industria energética.

Sin embargo, aunque los objetivos de reducción de emisiones de GEI y de emisiones contaminantes se han cumplido con antelación o están en vías de alcanzarse.

Por otro, los objetivos de introducción de energías renovables progresan con gran retraso en los sectores de calefacción/refrigeración y de generación de energía eléctrica.

Tampoco se ha logrado la reducción de demanda que se podría esperar a estas alturas del periodo de cumplimiento del objetivo de eficiencia energética. En este sentido, Francia es consciente de la necesidad de implementar medidas para abordar este objetivo tanto en el ámbito industrial como en el doméstico/terciario.

En este contexto, entre los principales retos a los que se enfrenta el proceso de transformación del sistema energético en Francia en la actualidad pueden destacarse:

  • (1) la definición del papel del parque nuclear a medio y largo plazo
  • (2) limitar las emisiones de GEI fomentando la sustitución de combustibles fósiles
  • (3) cumplir con los objetivos de penetración de energías renovables
  • (4) hacer frente a la creciente oposición pública (p. ej., movimiento de los “chalecos amarillos”) al nuevo esquema de fiscalidad energética basado en precios implícitos del carbono.

1. Contexto general

Reino Unido es un país con una larga trayectoria de políticas energéticas coherentes y estables en el tiempo. Este territorio se caracteriza por haber vivido varias transiciones energéticas.

El sistema energético del Reino Unido ha evolucionado a lo largo de los últimos cuarenta años.

  • Se ha abandonado el carbón doméstico.
  • Se ha puesto en valor los recursos propios de gas y de crudo del Mar del Norte.
  • Se ha transformado su sistema eléctrico hacia uno con mayor presencia de tecnologías renovables y con bajas emisiones.
  • Se ha reconstruido una opción nuclear creíble y la evolución hacia una economía progresivamente más baja en carbono.

6. Descripción de la estrategia de transición energética

La estrategia de transición energética en Reino Unido ha sido desarrollada alrededor de la lucha contra el cambio climático y la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Así, hace más de una década, en 2008, el Gobierno del país aprobó la Ley de Cambio Climático (Climate Change Act), que contó con un fuerte apoyo de todos los partidos políticos y que vinculó al Reino Unido a unos ambiciosos objetivos de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en 100 % respecto a 1990 para 2050.

Con este fin estableció unos presupuestos de carbono quinquenales, que en la actualidad se extienden hasta 2032. Estos presupuestos restringen el volumen de emisiones que legalmente se pueden emitir en un periodo de cinco años.

En abril de 2013, el Gobierno implementó un precio mínimo para el carbono (Carbon Price Floor, CPF), con el fin de lograr la inversión necesaria en reducción de emisiones que el régimen de comercio de derechos de emisión de la UE (RCDE-UE) no había logrado. Así mismo, dicho año emprendió la reforma del mercado eléctrico.

La Estrategia de Crecimiento Limpio del Reino Unido (The UK Clean Growth Strategy), aprobada en 2017, estableció una inversión de más de 2.500 millones de libras en innovación baja en carbono como parte del mayor aumento del gasto público en ciencia, investigación e innovación en más de tres décadas. 

Esta inversión busca convertir al Reino Unido en líder mundial en nuevas tecnologías como la captura de carbono, las redes inteligentes y las celdas de combustible de hidrógeno. Esta estrategia ha desarrollado una lista con acciones y programas de financiación.

También es cierto, que garantizar el desarrollo de las energías renovables mediante las obligaciones de renovables (renewable obligations, RO) así como la seguridad de suministro al menor coste posible, son elementos relevantes de la Estrategia.

7. Situación actual

Desde 1990, Reino Unido ha reducido sus emisiones más de un 40%, y en la actualidad, alrededor de 400.000 personas en todo el país trabajan en negocios relacionados con la descarbonización y en sus cadenas de valor (desde los innovadores que desarrollan baterías eléctricas hasta los fabricantes de automoción que las instalan en sus vehículos).

De hecho, se considera que es el país más exitoso del G-7 en la consecución de una economía en crecimiento, pero reduciendo emisiones. En la actualidad, el Reino Unido emplea tres veces menos carbono para producir una libra (£) de PIB, en comparación con 1990.

Reino Unido piensa que está desarrollando de manera ágil una economía con cero emisiones. Así, en verano de 2018 alcanzó niveles máximos de producción solar. Este éxito va acompañado de un compromiso a 2025 de proceder al cierre de la generación con carbón, de manera que se posiciona como un país que, además, puede ayudar a otros en su proceso de transición post-carbón.

Sin embargo, habiendo conseguido considerables logros en la descarbonización de la electricidad y de los residuos, todavía queda mucho por hacer en el transporte, la edificación y la agricultura durante la próxima década. El objetivo sigue siendo basar su propio crecimiento limpio en la creación de negocios y tecnologías que descarbonicen estos sectores.

Conforme Reino Unido se prepara para abandonar la Unión Europea, uno de los objetivos de la industria del país es lograr un acuerdo Reino Unido-Unión Europea que abarque de manera específica la energía y el clima, dado que ello permitiría además de proteger el entorno, aprovechar nuevas oportunidades de crecimiento. La acción climática sigue siendo una estrategia económica pragmática y una de las oportunidades industriales de la actualidad.

 

 

IMPACTO SOCIAL

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Etiquetas: Lab de energía