Desafíos

A continuación se presentan algunos retos de interés en el ámbito del uso de internet en el País Vasco:

  • Como resultado del cambio a través de los vectores tecnológico, social, demográfico y cultural, entre otros, se están produciendo los nuevos patrones de consumo de medios y contenidos audiovisuales pueden contribuir a la creación de una nueva oferta que resulte atractiva al mercado., incluyendo nuevos paquetes con contenidos que incluyan vídeo bajo demanda (VoD). Esta tendencia puede suponer una nueva oportunidad para las industrias audiovisual, que podría verse beneficiada gracias a la escalabilidad que proporcionan el efecto red mediante plataformas de distribución de contenidos digitales, bien a través de Internet y las tecnologías IP como a través del desarrollo de la televisión del futuro.
    En conjunto, se observa que los mercados de contenidos audiovisuales existe margen para el desarrollo de un mercado de productos y servicios relacionados con el infotainment (información y entretenimiento) o de carácter didáctico, que a través del paradigma de aprendizaje a lo largo de la vida. Igualmente, la disponibilidad de conectividad rápida y ultrarrápida se espera que habilite el desarrollo de la industria de juegos online, incluido el digital gaming, que hace un uso intensivo de tecnologías avanzadas como la realidad aumentada/realidad virtual, el big data o las tecnologías sociales.
  • Nuevos actores económicos, muchos de ellos provenientes del sector tecnológico, están entrando o irrumpiendo en sectores tradicionales, sobre los que están innovando tecnológicamente y especialmente a través de nuevos modelos de negocio, lo que está provocando solapamientos entre sectores y por lo tanto la disolución de las fronteras sectoriales tradicionales. Entre estos sectores se encuentra el comercio. Ante esta realidad parece oportuno profundizar en el uso del comercio online desde una doble perspectiva: mejorar la digitalización de los negocios tradicionales hacia modelos de negocio nuevos construidos desde una perspectiva de su propio valor añadido específico. En este campo se sitúa la dualidad entre los grandes jugadores de la distribución y los modelos de negocio de nicho. A través de nuevo mercados de plataformas digitales las empresas vascas estarían en disposición de desarrollar nuevos productos y servicios digitales a nivel internacional.
  • La digitalización del hogar, a través de nuevos dispositivos, servicios y productos que están conectados a servicios digitales y no digitales comienza a ser una realidad en otras geografías y está en disposición de llegar a los hogares vascos en el corto y medio plazo. De cara a la digitalización de las compras online en el ámbito del hogar, se abren dos vías. La primera consiste en emplear las tecnologías para la adquisición de bienes y servicios tradicionales. La segunda está relacionada con el desarrollo del hogar inteligente, lo cual integra, entre otros aspectos, la compra de bienes y servicios digitales, incluyendo contenidos audiovisuales, servicios por streaming (música, vídeo) productos de ocio y juegos, o productos o servicios financieros digitales, entre otros.
  • El desarrollo de la economía colaborativa o compartida (sharing economy) plantea la aparición de nuevos modelos de negocio basados en la compartición de recursos y capacidades, activando nuevos modelos basados en pagos por uso, por disponibilidad, modelos de copago, co-propiedad. Esta nueva economía colaborativa podría facilitar las transacciones online de bienes y servicios.
  • Abordar la cuestión de la confianza online resulta clave para incrementar los niveles de transacciones económicas a través de medios online. Se plantean estrategias mixtas que recojan, por un lado las cuestiones de ciberseguridad, y por otro aquellos modelos de negocio en los que el cliente esté en el centro del mismo.
  • Las tecnologías digitales financieras, fintech, está comenzando a alterar ciertos modelos de negocio financieros, fragmentándolos y creando otros nuevos. Entre algunos de sus posibles consecuencias se encuentran el acceso a nuevas formas de financiación y pago, lo que podría impactar, tanto al sistema financiero en su conjunto como al acceso a bienes y servicios online.