7. Principales desafíos

La digitalización es un fenómeno imparable que va a afectar –si no lo está haciendo ya- a todas las facetas de la vida y en el terreno económico a cualquier actividad económica. Como consecuencia de ello, está en disposición de convertirse en un factor de competitividad para la economía vasca. A partir del análisis de cada una de las dimensiones recogidas en el Indicador DESI, y a tenor de los desafíos que la digitalización está planteando en términos generales, su dimensión global y su impacto global, se señalan algunos de los desafíos a los que se puede estar enfrentando la economía y la sociedad vascas. Algunos de ellos requerirán el análisis pormenorizado de su impacto y consecuencias, de forma que la digitalización se convierta en un factor activo de competitividad en el País Vasco.

  • Los nuevos profesionales de la era digital. El factor humano es, una vez más, uno de los elementos clave para el pleno desarrollo de una economía digital, lo que se manifiesta en diversos aspectos. En primer lugar, como se ha visto, afecta a la capacidad de crecimiento del sector tecnológico así como a las capacidades digitales de las empresas no tecnológicas. En segundo lugar, si uno de los elementos clave para el desarrollo digital es el ecosistema de emprendimiento digital (Laurent Probst, Bertrand Pedersen, Olivia-Kelly Lonkeu, Christian Martinez-Diaz, & Lucas Novelle Araujo, PwC and and Demetrius Klitou, Johannes Conrads, Morten Rasmussen, CARSA, 2017), resulta necesario disponer del capital humano adecuado para que dicho ecosistema florezca y pueda servir, tanto como catalizador de para ciertos sectores de la economía como para la emergencia de actividades empresariales digitales. Desde la perspectiva del capital humano con habilidades digitales ha de considerarse a aquellos que se están incorporando al mercado laboral o lo harán en el corto plazo, como también a la fuerza laboral que ocupada y desarrollando su ejercicio profesional en la actualidad. En este segundo grupo cabe plantearse distintas estrategias complementarias: (i) abordar un proceso de renovación digital de los profesionales tecnológicos, (ii) reforzar el papel de la formación profesional tecnológica, (iii) promover y desarrollar competencias digitales de manera transversal en los profesionales y estudiantes de otros sectores y (iv) mejorar la reputación y prestigio social de las profesiones tecnológicas.
    Los procesos de adopción de tecnología en las organizaciones van a buen ritmo en el País Vasco. Ahora bien, estos procesos están especialmente vinculados a los “tangibles tecnológicos”, que requieren un esfuerzo notable e inversión que se materializa en el corto y medio plazo. En cambio, el cambio de paradigma en las habilidades humanas, en forma de “intangibles digitales” requiere un esfuerzo más difícil, prolongado y complejo de diseñar, implantar y evaluar. Se considera que, aunque solo a través de procesos largos en el tiempo, están vinculados a la innovación tanto tecnológica como no tecnológica.
    El impacto de la digitalización en pilares como el mercado laboral (COTEC and Digital McKinsey, 2017) , su efecto sobre la sostenibilidad del sistema requerirá una seria reflexión acerca de un futuro nuevo pacto social entre todos los agentes sociales y económicos. Como consecuencia de ello, se hace necesario más que nunca un acuerdo multilateral en el que se vean involucrados Gobiernos y Administraciones Públicas, empresas, centros de conocimiento y sector educativo, además de los agentes económicos y sociales. Aunque de manera especial, la educación superior está llamada a esta transformación, no es menos cierto que la profundidad de los cambios en la era digital requiere sin duda trabajar desde los primeros estadios del sistema educativo.
  • En segundo lugar, la cuestión de la automatización del empleo y su efecto en el mercado laboral merece la atención. Sin duda resulta difícil hacer una proyección sobre este fenómeno, sobre el que solo se podrán tomar decisiones gracias al conocimiento de su impacto en la economía vasca. Esto se puede abordar, tanto desde un análisis global como de casos concretos en la economía vasca con sus especificidades, sobre los cuales realizar aprendizajes. Sí parece claro, no obstante, que la automatización no está vinculada únicamente con la optimización mediante el empleo de robots en actividades más o menos rutinarias, sino que también lo está con las nuevas destrezas, competencias, profesiones que aparecerán, y de la creación de nuevos modelos de negocio que se construirán a partir de dichas oportunidades, y nuevas empresas de robots, bots y otros automatizadores que nacerán.
    Las estrategias de especialización regional implican procesos de convergencia tecnológica, como son los de digitalización, entre otros, en el ámbito de la Industria 4.0. Va a ser a partir de estas experiencias y su análisis lo que permitirá extraer aprendizajes que den algo más de luz sobre este desafío.
    Los efectos de la digitalización en el mercado laboral implican, como en las grandes transformaciones de la historia, una reconfiguración de las capacidades de los trabajadores, en todos los niveles de las organizaciones. Se espera que se creen nuevos tipos de empleo y nuevos empleos, y la destrucción de otros y la reconfiguración de casi todos. La reducción de los empleos con mayores cuotas de automatización obligará una redistribución del trabajo intensificando la proporción de los empleos que implican un valor añadido mayor. Por este motivo, volver a cualificar al talento en competencias digitales resulta clave. La “Estrategia Digital 2025” de Alemania ya incorpora la educación digital en todos los niveles como uno de los ejes clave, articulándolo a través de una Estrategia de Aprendizaje Digital. Esta estrategia se despliega mediante una visión del aprendizaje a lo largo de la vida que incluye la educación primaria, la educación dual –sobre la que se pone un acento especial-, la educación superior y la formación continua.
    Resulta necesario profundizar investigando y conociendo cómo será el empleo en la era digital en general y en el País Vaso en particular implicará estudiar en detalle cómo van a ser los nuevos profesionales en la era digital, qué competencias profesionales –tecnológicas y no tecnológicas- tendrán, cómo serán las nuevas relaciones laborales y en el puesto de trabajo. En base a ese conocimiento se podrán poner en marcha nuevas políticas públicas acerca del empleo digital en los próximos tiempos.
  • Otro aspecto que requiere especial atención es el relativo a la inversión y financiación, que supone uno de los ejes sobre los que se han venido construyendo los ecosistemas digitales hasta la fecha, tanto para la adopción de tecnología en el conjunto de los sectores productivos, como el desarrollo de nuevos negocios digitales. Sin ánimo de ser exhaustivos, se señalan tres ámbitos vinculados a la inversión e interconectados. En primer lugar, parecen darse las condiciones para la incorporación de nuevos vehículos que faciliten la inversión tecnológica, tanto en la empresa como la administración pública. En segundo lugar, abordar un análisis sobre la mejora y sofisticación las figuras vinculadas con la inversión en startups, en línea con el fomento de la cultura inversora entre otros factores de cara a facilitar la transición hacia un ecosistema digital vasco competitivo en contacto permanente con el resto de sectores. Finalmente, y vinculado con los hubs altamente competitivos, la atracción de inversión directa en activos basados en tecnológica que tenga impacto en el territorio y contribuya a traccionar desde el lado tecnológico.
  • En un contexto global de competición digital, la concentración de capacidades, talento, recursos económicos en nodos o hubs que operan globalmente es un fenómeno en auge. A los clásicos de Silicon Valley se unieron Londres, Tokio, Berlin o Tel Aviv, entre otros, o más cerca Madrid y Barcelona. Con el fin de incrementar la capacidad tractora hacia la digitalización, parece oportuno contar con una estrategia que permita un ecosistema de emprendimiento digital que cuente con hubs tecnológicos de excelencia altamente competitivos donde desarrollar experiencias innovadoras que permeen al conjunto de la economía vasca. Estos hubs requieren potenciar y atraer talento e inversiones para startups tecnológicas. Armonizar la estrategia de especialización de dichos hubs estarían con las estrategias de especialización de la economía vasca podría contribuir a esta última, aunque su actividad tendría impacto transversal en el resto de sectores económicos.
  • La digitalización es un proceso dinámico y cambiante. Por este motivo resulta pertinente disponer de unos adecuados instrumentos que permitan conocer, entre otros el proceso de transformación digital de las empresas. Resulta muy conveniente conocer en detalle cómo se están produciendo los procesos de digitalización de los sectores productivos en el País Vasco, asumiendo que cada uno de ellos tiene sus propias características. Interesa conocer, tanto los casos de las grandes corporaciones como de las pymes, que constituyen el grueso de las actividades empresariales. Así mismo, resulta pertinente conocer las diferencias que pudieran existir entre sectores, territorios, tamaños de empresa o niveles de innovación. La transformación digital es tan profunda que afectará en mayor o menor medida a alguna de estas 6 dimensiones: modelos de negocio, a los portafolios de productos y servicios, a los segmentos de clientes, a los canales, los procesos corporativos y a los lugares de trabajo (Porter and Heppelmann, 2014). Las cinco tecnologías clave que estarían propiciando el cambio son las tecnología de computación en movilidad y ubicua, las relacionadas con el Big Data, los medios sociales, la tecnologías de procesamiento y almacenamiento en la nube y los robots basados en inteligencia artificial. Mediante aprendizaje a partir de experiencias y casos concretos se facilitará la transición hacia estadios más avanzados de digitalización, donde disponer de metodologías y referencias para unos procesos de transformación que no son homogéneos.
    Según el Digital Transformation Scoreboard de la Comisión Europea, los factores que facilitan la digitalización son la infraestructura, la inversión, las habilidades, el liderazgo digital, y la cultura de emprendimiento.
  • Dada la velocidad de los procesos de digitalización y la globalización de sus impactos, parece razonable intensificar la transición desde modelos de negocio que consideran lo digital como un canal hacia modelos de negocio en los que lo digital forma parte intrínseca del propio modelo. Esto propicia innovaciones no tecnológicas en mercado, proceso o producto, desde una perspectiva más holística de la tecnología. Los datos sobre el empleo del comercio electrónico en el País Vasco apuntan hacia una necesidad de fortalecer las capacidades comerciales en negocios digitales, aunque este rasgo no es exclusivo a este sector. Esta actualización y de las competencias profesionales digitales afecta especialmente en la educación universitaria y formación continua.
    En este sentido obre interés la oportunidad que la digitalización ofrece para que tanto las empresas como las Administraciones Públicas transiten hacia la sofisticación de su demanda tecnológica, acercándose a la oferta tecnológica disponible en la actualidad.
  • A nivel de internacionalización de la economía vasca, la digitalización ofrece un marco dentro del cual se habilitan oportunidades para abordar el hueco existente en el comercio online con respecto a los líderes digitales: acceder a otros mercados internacionales, ya sea en modelos busines to business (b2b), o en otros mercados donde operen modelos de gran consumo o business to consumer (b2c). Esto es, la digitalización como potencial palanca para la internacionalización. En el ámbito industrial ya se están dando algunas experiencias que están vinculadas al emprendimiento en negocios digitales que pueden facilitar estos procesos. Así mismo, la existencia de un mercado europeo y la convergencia -a través de la estrategia Digital Single Market de la Unión Europea-, hacia un mercado digital europeo, con mínimas barreras de acceso para la comercialización de bienes como en la venta de servicios digitales, lo que plantea una oportunidad para las empresas vascas.
  • Las grandes corporaciones tecnológicas estadounidenses (Amazon, Google, Apple, Facebook), pero también Uber o AirBnb o Netflix están planteando un desafío normativo en materia de tributación. Esto se está traduciendo en un desarrollo de la normativa sobre los derechos alrededor de la economía de los datos en aspectos como la propiedad, almacenamiento, uso y acceso a los datos, la defensa de la competencia, la regulación simétrica (“Level Playing Field”), pero también en materia de fiscalidad, o protección al consumidor, entre otros. Estas materias resultan claves en términos de certidumbre para la toma de decisiones empresariales, para el desarrollo de productos y servicios y también para las Administraciones públicas y especialmente desde el nivel de derechos y garantías de los ciudadanos y usuarios. Así mismo, este nuevo escenario supone un un marco de oportunidad para el desarrollo de nuevos negocios empresariales.
  • Como todas las anteriores grandes transformaciones económicas de la historia, existe un riesgo de fractura en la sociedad. La revolución digital es posible que conlleve “rezagados digitales” como resultado de una nueva “brecha digital” en el que las limitaciones de capacidades digitales afecta no solo a ciudadanos individuales, sino a empresas y grupos de actividades económicas que quedan en franca desventaja. Otro tanto sucede con las administraciones públicas con menos capacidades y recursos, aunque entidades como EJIE, CCASA (Centro de Cálculo de Álava, S.A), Lantik (Bizkaia), IZFE (Gipuzkoa) les prestan servicios de asesoramiento y apoyo. Actuar sobre estos potenciales riesgos contribuirá a mejorar los niveles de cohesión social, reducir la exclusión e incrementar el bienestar en conjunto, lo que contribuye igualmente en términos de competitividad. Estas consecuencias han de ser abordadas como un desafío fruto de la digitalización. La Agenda Digital Euskadi 2020 ya recoge este desafío y lo afronta a través de distintas acciones enmarcadas en los ejes estratégicos y materializadas a través de distintos programas ya operativos.
  • Otro aspecto que se va a ver afectado por la digitalización es la fiscalidad, al menos, en una doble faceta. por un lado, la automatización de los empleos ha abierto un debate acerca de la contribución fiscal que será largo y complejo. por otro lado, la tributación de las actividades económicas digitales que tienen lugar a través de Internet, y especialmente en los negocios en los que operan los grandes multinacionales estadounidenses, que han provocado que las instituciones europeas intervengan, primeramente a nivel judicial, y después a nivel normativo. La reflexión y el debate sobre los modelos de tributación de todas estas actividades digitales en relación al impacto que producen ya están abiertos en la Comisión Europea. por todo ello, el desafío digital plantea la necesidad de nuevos consensos sociales, económicos y políticos hacia una nueva normalidad digitalizada.
  • En definitiva, calibrar, priorizar y abordar de manera equilibrada y sostenible la amplitud y complejidad de los procesos anteriores demanda el fortalecimiento de una estrategia propia ya articulada a través de la Agenda Digital Euskadi 2020; estrategia que perfile un escenario de evolución hacia una economía digital vasca en la que se armonicen la competitividad del territorio y el bienestar de la sociedad vasca. No se trataría, por tanto, de tratar de implantar modelos que operan en otros territorios, sino de aprender de los principales factores de éxito en los países líderes en economía digital, reconocer e interpretar adecuadamente aquellos factores que han resultado claves para su éxito, adaptándolos a las características concretas de la economía y la sociedad vascas. En este sentido, la arquitectura institucional vasca conlleva un modelo propio de gobernanza multinivel a través de los principios de cooperación, colaboración y corresponsabilidad.