1. Introducción

Uno de los rasgos más importantes del cambio económico y social de las últimas décadas y especialmente en los últimos años es el cambio tecnológico. El desarrollo de determinadas tecnologías y su aplicación supone el eje central que está conduciendo la transformación actual. Los expertos afirman que el salto que se está produciendo en las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) desde hace apenas una década apenas es comparable con el que nos espera en las próximas.

La transformación tecnológica no es exclusiva del comienzo del siglo XXI, pero en esta ocasión, ciertos avances que parecen definitivos quedan rápidamente relegados por innovaciones más profundas y radicales. Esta aceleración permanente de los cambios cuestiona formas de pensar y de hacer prestablecidas, y la gestión de la incertidumbre surge como uno de los pilares para la supervivencia de las organizaciones en tanto que la velocidad del cambio genera también una sensación permanente de estar rezagado.

Como ya adelantaran Negroponte o Castells, en la sociedad de la información, el combustible es la información. El desarrollo científico-tecnológico en estos momentos permite obtener, procesar y comunicar información de manera más rápida, y de manera más sofisticada y valiosa. Los datos, cualquiera que sea su naturaleza y su origen, son un constituyen el nuevo petróleo. Para ello, es necesario un proceso de digitalización que convierta en datos cualquier aspecto de la vida, cualquier actividad económica. Es a partir de esa digitalización como será posible crear valor y compartirlo.

El cambio tecnológico no solamente es fruto de las transformaciones digitales, pero son estas tecnologías de la información y la comunicación (TIC) las que están habilitando las principales transformaciones económicas y sociales en la actualidad. A diferencia de etapas anteriores, las transformaciones no sólo afectan a los sectores tecnológicos, sino que todos los sectores se ven impactados en mayor o menor medida a lo largo del tiempo y lo que es más relevante, ningún sector se percibe como impermeable a estos cambios habilitados por las TIC.

Finalmente, al igual al resto de otras etapas de grandes transformaciones tecnológicas a lo largo de la historia, el alcance y profundidad de los cambios tecnológicos, económicos y sociales también plantea cuestiones sobre hacia dónde nos conducen dichos cambios, y cómo afecta al desarrollo económico y la competitividad de los territorios.