6. Conclusiones

A partir del análisis en cada una de las dimensiones del indicador para la sociedad y economía digitales se pueden plantear unas conclusiones que sintetizan los principales hallazgos:

  • Analizando los resultados del País Vasco en relación al conjunto de la Unión Europea, se puede afirmar que la economía y la sociedad vascas caminan hacia la convergencia digital europea. Y lo hace desde una buena posición, junto a países líderes como Dinamarca, Finlandia, Holanda y Suecia. Los países de este grupo líder han venido progresiva y recurrentemente ocupando las primeras posiciones en el indicador DESI desde sus inicios, por lo que son una sólida fuente de referencia en lo que a digitalización se refiere.
  • Se dispone de unas infraestructuras de comunicación de altas prestaciones, especialmente en términos de velocidad y de cara en términos de velocidad y redes de nueva generación. En parte esto debido a la estructura de competencia de los operadores de comunicaciones en el territorio, donde destaca el papel de un operador local propio. Esta estructura de competencia ha permitido alcanzar niveles de cobertura y penetración elevados. Así mismo, la estructura de comercialización, pese a que ha limitado las condiciones económicas de acceso, aun así son mejores que las del conjunto de España. En cambio, ha contribuido de manera notable a unos niveles de disponibilidad de conexiones de alta velocidad de primer nivel.
  • Pese a ello, la penetración de banda ancha móvil cuenta con margen para su desarrollo. Por otro lago, la multiplicidad de proveedores de conectividad no se traduce en una estructura de precios para el acceso a la conectividad de banda ancha que, de manera similar al conjunto de España, lo relega a una posición muy alejada de los países líderes en Europa. Dada la diferencia de rentas, el mismo precio medio resulta más accesible para los usuarios vascos que para el conjunto de España.
  • A nivel del capital humano, las habilidades básicas de la sociedad en su conjunto se sitúan al nivel de la media europea. En relación a las capacidades avanzadas, se percibe un desajuste entre el potencial científico tecnológico que no se corresponde con la especialización en las áreas TIC. Si a esto unimos la demanda de profesionales en estas áreas tecnológicas que se requieren para abordar la transición digital en el conjunto de Europa, se requiere prestar una atención especial a las personas que el mercado laboral demandará en los ámbitos con alta intensidad de profesionales basados en conocimiento.
  • El bajo nivel de utilización en actividades centrales de la economía digital en los hogares vascos (especialmente en lo referido al nivel transaccional a través de la banca electrónica y compra de bienes y servicios). El principal freno para el desarrollo de la economía digital en el País Vasco se encuentra por tanto, en el uso de internet. En el ámbito de la comunicación, DESI pone la mirada en indicadores como el uso de video-llamadas, obviando los sistemas de mensajería instantánea (Whatsapp, Messenger o similares), lo que distorsiona en cierta medida la realidad digital en el uso de Internet en el hogar. Sin embargo, los indicadores relativos a las transacciones económicas online confirman que El País Vasco adolece de ciertas debilidades en el uso efectivo de Internet en la dirección en la que lo hacen los países líderes digitales.
  • Facilitar la transición de los sectores económicos y sociales más vulnerables, evitando nuevas brechas digitales entre empleados con capacitación digital media-avanzada y aquellos que no; otro tanto sucede con las empresas plenamente digitalizadas y aquellas que por razones de tamaño, sector o nivel tecnológico se puedan ver desplazadas y por tanto en riesgo de sostenibilidad.
  • La integración tecnológica en las empresas está muy avanzada, observándose un grado de sofisticación mayor en el empleo de algunas de las tecnologías más recientes, que se están incorporando a las empresas en bastante buen grado. En cambio, se aprecian ciertas limitaciones en el comercio electrónico, tanto en el grado de comercialización a través de los nuevos canales digitales, en su incidencia en la facturación y en la apertura comercial con el resto del mercado interior europeo.
  • Las administraciones públicas cuentan con buenos niveles de prestación de servicios públicos digitales en términos de completitud y facilidad a la hora de cumplimentar servicios. Igualmente existe un notable desarrollo de apertura de datos, en línea a los principios de transparencia y rendición de cuentas, además de abrir la posibilidad de nuevos negocios. Sin embargo, la calidad de estos servicios digitales no se traduce en empleo de servicios públicos por la ciudadanía.