Desafíos

De cara a abordar la transformación digital de la economía y adaptar la sociedad a estos cambios con garantías se plantean una serie de desafíos en el ámbito del capital humano:

La digitalización como proceso permanente de innovación conlleva una necesidad de actualización permanente en habilidades y capacidades de las personas en desempeño como ciudadano y persona en primera instancia, y como profesional en segundo término. Como consecuencia de ello, se hace necesario mejorar los niveles de competencia digital de la sociedad en general, por lo que cobra especial importancia el marco de profundización de las políticas sobre el desarrollo de la Sociedad de la Información presentes en la Agenda Digital Euskadi 2020, especialmente las recogidas en el “Eje2: Sociedad competente y activa”. Además de esto, es posible y plausible explorar la mejora de la sofisticación y prestaciones de servicios públicos digitales en tanto en cuanto representan actividades sociales en calidad de ciudadano.

La transversalidad de la digitalización afecta a todas las actividades humanas, y por lo tanto también las económicas. Se plantea actualizar las capacidades tecnológicas profesionales desde una perspectiva holística, esto es, no solamente desde los sectores económicos más tecnológicos. Se recomienda una actualización de las políticas públicas que articulen algunos de los siguientes aspectos:

Por un lado abordar la formación en áreas tecnológicas, tanto en el sistema educativo en todos sus niveles, desde la primaria, la secundaria hasta llegar al nivel universitario; por otro lado, en actividades no digitales dentro de las empresas (puede constituir fuente de innovación).

Por otro lado, incorporar talento especializado en lo tecnológico, ampliando la perspectiva de otros programas como Bizkaia Talent, Gipuzkoa Talent o Ikerbasque, entre otras. Como señala el Informe de Competitividad del País Vasco 2017, el reto demográfico puede abordarse desde la incorporación de capacidades mediante adecuadas políticas de inmigración, que puede ser otra vía para compensar la desproporción y la carencia de determinado talento científico-tecnológico (Orkestra, 2017).

Transversalizar las tecnologías como competencias transversales en todas las áreas de conocimiento (aprovechando una de las características de la digitalización: la convergencia y la interdisciplinariedad).

Capacitar a profesionales con experiencia en sectores específicos. Estos profesionales conocen muy bien, tanto los sistemas tecnológicos como los sectores en los que éstos se están aplicando. Así mismo, constituyen una fuente de enorme valor para la puesta en marcha de nuevos negocios digitales, por lo que las vías del intra-emprendimiento digital.