3. Aproximaciones a la Economía Digital

La Economía Digital es un concepto amplio, en construcción permanente pero que, en todo caso, abarca distintos aspectos. Existen distintas aproximaciones académicas hacia este fenómeno, que comparten ciertos elementos centrales y aportan distintos matices en función de en qué aspectos ponga el acento cada una de ellas.

El Foro Económico Mundial (World Economic Forum o WEF) aborda el análisis desde la perspectiva del desarrollo económico de todos los países. Para ello ha desarrollado el Indicador de Preparación para la Conectividad en red o Network Readiness Index (NRI) por el World Economic Forum permite describir y comparar la digitalización de la economía de países y regiones. El NRI se estructura en 4 subíndices a partir de 10 pilares. La heterogeneidad de los países y sus economías constituye una limitación a la hora de emplear este indicador para analizar la realidad vasca, en tanto en cuanto emplea indicadores que presentan valores muy dispersos y que ofrecen una menor representatividad y significación para nuestra economía.

La perspectiva del WEF para la medición de la Economía Digital plantea distintos niveles. En primer lugar, las condiciones de entorno sobre las que habrá de posibilitarse el desarrollo de la economía digital; (ii) el nivel de preparación con el que un determinado territorio cuenta para ello; (iii) el grado de uso de dichas capacidades y, finalmente (iv) el impacto que todo ello acarrea en su desarrollo social y económico.

Con un esquema similar, BBVA elabora un indicador sintético, el BBVA-DiGiX, a partir de 6 indicadores que incluyen la perspectiva de oferta (infraestructura, costes y regulación) y demanda (adopción en hogares, adopción en las empresas y contenidos). Para ello emplea 21 indicadores. Presenta algunas dificultades, en tanto que, en primer lugar, propone una definición más limitada del proceso de digitalización; en segundo lugar, no incluye medidas directas de capital humano, un elemento fundamental para los procesos de innovación tecnológica (BBVA Research, 2017).

Por su lado, existen distintos modelos para representar el avance de la digitalización, creados por distintas organizaciones e institutos empresariales, como McKinsey Global Institute (mediante el MGI Industry Digitisation Index que permite conocer el grado de digitalización de un sector), Accenture (a través del Digital Density Index para medir el grado de penetración de las tecnologías digitales en una empresa) o Deloitte Digital.

A nivel de ciudad también se llevan a cabo estudios sobre la digitalización. La agencia de innovación del Reino Unido, Nesta, elabora el European Digital City Index (EDCi), analizando las principales ciudades europeas. Con un alcance estatal, la Comisión Europea elabora anualmente el Indicador sobre la Economía y la Sociedad Digitales, DESI, o Digital Economy and Society Index, que permite, en primer lugar, conocer el estado de desarrollo de la digitalización en cada uno de los países, su comparación y su evolución en el tiempo.

Junto al término Economía Digital para referirse al conjunto de la economía y de la sociedad, en los últimos años se habla de Transformación Digital al proceso de digitalización que tiene lugar en una determinada empresa o sector, y de igual manera en el sector público.

La Comisión Europea, a través la Dirección General del Mercado Interno, Industria, Emprendimiento y PYMEs analiza la transformación digital de las empresas a través del Monitor de la Transformación Digital o Digital Transformation Monitor (DTM). Para ello cuenta con un Cuadro de Mando (Digital Transformation Scoreboard) sobre la transformación digital de las empresas en los distintos países de la Unión. Para cada una de las economías ha creado un índice denominado Digital Transformation Integration Index (DTII) que describe los efectos y consecuencias de la digitalización en los sectores productivos no TIC.

Según este análisis, los países más avanzados en transformación digital de las empresas son Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Irlanda, Holanda y Suecia. De los resultados es posible identificar 4 grupos de países: los líderes de hoy, estrellas que crecen, entornos TIC establecidos y potencial no desarrollado. Se constata que el progreso de la transformación digital es heterogéneo por países, destacando que la adopción de tecnología es dirigida principalmente por las grandes empresas.